04/03/2026
Hoy vamos a hablar de los beneficios del Tahín.
El Tahín (o Tahini) es una pasta hecha de sésamo molido muy popular en la cocina asiática y de Oriente medio. Hace unos años empezó a hacerse popular y cada vez es más fácil encontrarlo en diferentes tiendas.
¡¡¡¡Y recién llegado el envase exprimidor con tapón anti goteo!!!!
Su sabor es intenso, tostado y con un punto amargo delicioso que funciona genial para incorporarlo en recetas y también para untarlo en pan y comerlo tal cual.
Existen dos tipos de Tahín:
El Tahín blanco se prepara con las semillas crudas, sin tostar, por lo que tiene más propiedades antioxidantes (aunque al no tener cáscara su contenido en calcio es menor).
El Tahín tostado se prepara con las semillas tostadas, su sabor es más intenso que el anterior y desprende un aroma tostado muy rico.
El Tahín es un alimento rico en grasas y de gran aporte calórico, por lo que se recomienda siempre consumirlo en moderación. Aun así, aporta tantos beneficios al organismo que es mucho más saludable y más fácil de asimilar que la mantequilla u otras salsas y cremas untables. Además, de forma natural no contiene ni gluten ni lactosa y también es apto para dietas veganas.
Algunos de los beneficios del tahin son:
Las semillas de sésamo contienen sesamol (un antioxidante natural), además de ácido oleico y linoleico (que mejoran la salud cardiovascular).
Es rico en vitaminas, minerales (como el hierro, calcio, magnesio, fósforo y zinc) y aporta altas cantidades de proteínas de calidad.
Ayuda a tener una buena digestión y a asimilar mejor los nutrientes de los alimentos, igual que el sésamo.
Su aporte de calcio es enorme, cada 100 g de Tahín contienen más de 400 mg de calcio.
El fósforo y la lecitina ayudan al buen funcionamiento del cerebro y son geniales para los problemas de concentración, la falta de memoria.