14/03/2026
Hace 20 años la maternidad irrumpió en mi vida a golpe de dolor físico, desgarro y miedos... Ese día, ese 14 de marzo de 2006 fue brutal, lleno de soledad en el parto, de miedo a que las cosas no salieran bien, de frustración por acabar en una cesárea (después de tantas horas de intentos) que abrió mi cuerpo a la emoción más intensa que había vivido hasta entonces: VERTE. Y el llanto se desbordó y la certeza absoluta llegó: AMOR INCONDICIONAL.
20 años de aprendizajes unidos al crecimiento, a una espiral tras otra de conexiones, de risas, de llantos, de incomprensión muchas veces para poder abrirnos a CONFIAR. Porque la Maternidad me ha enseñado que no siempre hay que entender, hay que respirar, confiar y seguir adelante. Porque Acompañar, y acompañarte es eso: Ser un roble que está ahí para tí cuando lo necesites, sin juzgar, sin reproches, solo abrazando y alentando la verdad del corazón.
Aitana, llegaste como un torbellino que movió los cimientos de mi vida hace 20 años, conectándome con mi Madre, con mis abuelas, y con mi niña. Sacando de mi esa energía de sostén, de entrega, de paciencia, de fuerza que habitaba en mi Esencia Femenina. Y ahora, que te estás convirtiendo en una mujer potente, hermosa, valiente y poderosa, siento en ti las voces de tu linaje, de las mujeres de nuestra Tribu. Y TE VEO.
Abre más y más tus alas. Vuela sin pedir permiso, sin dar explicaciones. Siente la fortaleza que te habita y también la generosidad y el Amor que tienes dentro. Sácalo a expuestas. Experimenta, prueba y deja que la Vida te muestre. Yo estaré ahí. Siempre. Susurrando hasta en la oscuridad más profunda... Te Amo.
Feliç Volta al Sol filla! T'estime. Sempre.