Naikan Zen

Naikan Zen Práctica basada en el Zaike Zen (Zen laico de línea Rinzai)

Satori, el Despertar a la Vida es, en cierta manera, volver a ser niñx.Cuando, siendo adultx, miras con ojos de niñx, qu...
20/04/2026

Satori, el Despertar a la Vida es, en cierta manera, volver a ser niñx.

Cuando, siendo adultx, miras con ojos de niñx, quien no puede mirar así considera que eres id**ta, o que te falta un hervor. A lo sumo, si te tiene aprecio, te mirará con indulgencia o preocupación.

En su mundo gris (mundo "chato", en palabras de Wilber), no es posible percibir la realidad "tal y como es, tal y como está" (Dôgen, Genjo Kôan).

Si practicas meditación para convertirte en alguien especial, no habrás entendido nada. Tu desarrollo espiritual se detendrá. Si te dedicas a hablar de meditación o incluso a enseñarla, estarás además haciendo que el desarrollo de quien te escuche también se detenga. Considerar la iluminación como un logro personal es la mejor fórmula para crear una secta.

La verdadera iluminación, volver a mirar con ojos asombrados y abiertos de par en par, como si volvieras a ser niñx, no es una involución. Pero se lo parecerá a quien vea el mundo desde el velo gris de la mente conceptual.

Si practicas con seriedad y dedicación, durante los años suficientes, el Zen te volverá id**ta a los ojos de mucha gente, asúmelo.

Mirarás como el niño del cuento y podrás darte cuenta de que el rey está desnudo. ¡Qué idiotez!

UN RAYO DE ESPERANZAPero no, no el que piensa D.T. que él representa.Hay algo que nos enseña la práctica Zen:El "makyô",...
13/04/2026

UN RAYO DE ESPERANZA

Pero no, no el que piensa D.T. que él representa.

Hay algo que nos enseña la práctica Zen:

El "makyô", el "engaño", es la fuerza del ego que se pone en funcionamiento cuando das pasos hacia el despertar a la Verdad. Ésta es la base del "combate espiritual". La Fuerza de la Fuente Original (Bodaishin) se manifiesta en la persona y la empuja a caminar hacia el descubrimiento de su verdadera naturaleza. Y eso despierta una reacción, la fuerza del ego, que trata de sabotear ese camino.

Esa fuerza de reacción se manifiesta de diferentes formas, algunas más sutiles, otras más groseras. En el Cristianismo, son las diferentes caras del demonio. En el Budismo recibe el nombre de Mara y en el Hinduismo, Apasmara. En las religiones se advierte de que uno de los entretenimientos favoritos del demonio es disfrazarse de Dios, lo que en la práctica meditativa suele manifestarse en la soberbia espiritual y, en la cotidianeidad que nos toca vivir... a la imagen me remito, por no mencionar las arengas de Netanyahu sobre el "ejército más moral del mundo" y las de los Ayatollah.

La práctica Zen nos enseña que el makyô, el engaño, debe ser atravesado. El combate espiritual -término que a algunas personas no gusta demasiado por una comprensión insuficiente de lo que significa- es en realidad una expresión de no violencia. Apunta a la firme determinación de no dejarse vencer por los engaños (tentaciones, en lenguaje religioso) y de seguir adelante en la práctica, pase lo que pase.

También nos enseña que -si nuestra práctica está bien orientada y es sistemática- nuestra conciencia se va estabilizando y se van cultivando en nosotrxs el discernimiento y la compasión que nos permiten ir abordando la práctica -y la vida- desde otro lugar, con una mirada más amplia.

Cuando esto ocurre, los engaños van perdiendo la capacidad de secuestrar nuestra atención y confianza, y se va dando una progresiva desidentificación con el ego, que nos permite observarlo con creciente ecuanimidad. Es entonces cuando el mecanismo del engaño, despojado de su capacidad de manipulación, queda al descubierto. Y, al ser observado por la conciencia desapegada, el makyô se convierte en tu maestro.

El engaño es, por tanto, parte fundamental de la práctica. De hecho, el equivalente cristiano a makyô es "pecado", que deriva del término griego "hamartia", es decir "errar el tiro". Ese errar el tiro es la base de la práctica que nos permitirá afinar la puntería necesaria para desenvolvernos en la vida desde otro Lugar y otra Mirada.

Dicho en castizo, cuando el engaño asoma la nariz -si retiras de él tu confianza y lo observas con ecuanimidad- termina por quedar con el trasero al descubierto.

Y lo que ocurre con el ego individual y sus engaños, ocurre también con el ego colectivo y sus engaños colectivos.

El resurgimiento del populismo egótico (América first, España para los españoles, etc.), aunque implique un engaño con gran carga perturbadora, tiene al fin y a la postre un aspecto positivo, el de mostrar a plena luz del día lo que estaba oculto en el inconsciente colectivo, y las devastadoras consecuencias de poner nuestra confianza en esos impulsos egoístas sostenidos en la visceralidad y la proyección inconsciente de nuestros miedos interiores.

Es incómodo, sí. Se produce con violencia que causa sufrimiento, sí. Pero visto con mirada amplia, es la crisis de una forma de estar en el mundo que se tambalea y resquebraja, y que trata de morir matando. Y esa crisis es a veces necesaria para ayudarnos a caer colectivamente en la cuenta.

A quienes no soportamos en propia carne (o al menos no en toda su crudeza) toda esa violencia y sufrimiento, nos está tocando ser testigos de la locura que se está desatando.

Si -a pesar de la enorme dureza de los acontecimientos- mantenemos la ecuanimidad y la confianza en el proceso de aprendizaje que acarrea, habrá un rayo de esperanza en el núcleo de toda esta sinrazón. Y de la crisis, surgirá el cambio.

Un año ya, masdesde otra orillasopla la brisa
10/04/2026

Un año ya, mas
desde otra orilla
sopla la brisa

Scio cui credidi("Sé en qué confío") 2 Timoteo 1:12Namo Amida Butsu ("Confío en el Buda de la Luz Infinita")Sutra de la ...
25/03/2026

Scio cui credidi
("Sé en qué confío")
2 Timoteo 1:12

Namo Amida Butsu
("Confío en el Buda de la Luz Infinita")
Sutra de la Contemplación Amitāyurdhyāna Sūtra

Hace unos años me vi envuelto en una situación de conflicto en la que sostener mis intereses sobre un activo patrimonial...
17/03/2026

Hace unos años me vi envuelto en una situación de conflicto en la que sostener mis intereses sobre un activo patrimonial conllevaba pérdidas económicas y un conflicto personal. Eso me hizo sufrir durante unos meses.

Me planteé la situación como un Kôan (lo que los maestros Zen japoneses llaman un "Kôan vivo"), y lo sostuve en mi práctica. Una de las características de la práctica Kôan tradicional es que puede (y debe) emplearse también para guiarnos en la vida cotidiana, porque si el Zen no está conectado con lo cotidiano, no es Zen, sino una estrategia de huida.

Finalmente, vino la solución, en la forma en que llegan a veces las soluciones, como un "eureka" salido de la nada. Un buen día, estando entretenido con otra cosa, surgió la manera en que debía actuar: regalar el activo patrimonial mediante un acuerdo en el que evitaba nuevas pérdidas y zanjaba el conflicto.

Ahora podría sonar bastante lógico, pero no lo era, puesto que el activo tenía su valor. Sin embargo, fue una de las decisiones de la que más satisfecho estoy, por la paz interior que me aportó. Yo gané eso y no seguir agravando el problema económico, la otra parte en conflicto obtuvo un resultado que le satisfizo (la ejecución de una obra), y una tercera parte (un albañil al que involucré para llegar a la solución), obtuvo el activo a cambio de hacer la obra, con una ventaja económica evidente para él.

Desde la lógica, perdí dinero. Desde la conexión, gané algo más importante. Y en lugar de que uno perdiera para que otro ganara, ganamos los tres.

Eso fue un gran aprendizaje para mí: cuando hay conflicto de intereses, la mejor y más duradera solución es aquélla en la que todas las partes ganan algo mas importante para ellas de lo que ceden. Y así, en lugar de daños colaterales, es probable que haya beneficios colaterales.

Lo he recordado al ver la película "Una mente maravillosa", sobre la vida de John Forbes Nash, premio Nobel de matemáticas que desarrolló una teoría de la negociación que coincide en cierta manera con dicha experiencia.

Así que, sin que sirva de precedente, me avalan las matemáticas. Ahí lo dejo.

Cualquiera que haya practicado meditación con sinceridad, puede hacerse una idea de lo que pudo inspirar a Francisco de ...
14/03/2026

Cualquiera que haya practicado meditación con sinceridad, puede hacerse una idea de lo que pudo inspirar a Francisco de Goya al pintar "Dos viejos"...

Algunas personas consideran el Kôan como un artificio, bien como un acertijo al que debe darse una respuesta, bien como ...
06/03/2026

Algunas personas consideran el Kôan como un artificio, bien como un acertijo al que debe darse una respuesta, bien como una simple ancla de la atención. Estas opiniones vienen de una práctica Kôan mal orientada, o bien de una ausencia de práctica.

Tanto en la escuela Sôtô (menos) como en la Rinzai, así como en la posterior Sanbô Zen (ant. Sanbôkyôdan), el Kôan es "Kufû".

"Kufû" tiene varios significados. Por un lado significa "recurso", o "herramienta ingeniosa". Otro de los significados es "darlo todo", o "dar lo mejor de sí mismo".

El verdadero significado del Kôan Zen solo es alcanzable a través de su práctica, y para que ésta sea adecuada deben darse dos condiciones: correcta dirección y correcta intensidad.

La correcta dirección tiene que ver con la disposición con la que se aborda la práctica, bajo una guía adecuada, y con apertura a que la respuesta al Kôan no brote desde nuestra personalidad. Aunque pueda incorporar palabras, la respuesta no es verbal. A menudo, la respuesta verdadera es una transformación en nuestra vida de la que ni siquiera estamos siendo conscientes.

La correcta intensidad tiene que ver con nuestra fe determinada en dejarnos transformar por el Kôan. A través de ella, podremos hacernos uno-con-el-Kôan. Lo respiraremos, lo dormiremos, los comeremos y lo defecaremos: Kôan Zanmai. Este proceso nos ayudará asimismo a ir discerniendo compasivamente la diferencia entre el provecho, el perfeccionismo y la obstinación egoicos, y la verdadera fe y firme determinación del Zen.

Por otro lado, en la relación de acompañamiento, el "sistema" Kôan ayuda al maestro o maestra a observar la evolución de la persona practicante y orientar adecuadamente su práctica.

Estas palabras, sin embargo, tienen el mismo riesgo que todas las demás: la racionalización.

La comprensión de la verdadera dimensión del Kôan solo se hace patente a lo largo de la práctica y la relación de acompañamiento, y en última instancia, en el devenir de la vida cotidiana de la persona practicante.

El Kôan es una ayuda, y se puede practicar sin ella.

Pero es una enorme ayuda.

Imagen:
Kôan Mu
Mariano Mora, según caligrafía de Yamada Kôun Rôshi
Caligrafía sobre arpillera
(Regalo de Nekane Adrién)

La experiencia de la Nada aporta humildad. La experiencia de la Unidad aporta plenitud. Ambas aportan amplitud de concie...
27/02/2026

La experiencia de la Nada aporta humildad. La experiencia de la Unidad aporta plenitud. Ambas aportan amplitud de conciencia para otra forma de caminar.

El Zen cultiva el Despertar súbito, pero a menudo es un proceso gradual, casi imperceptible.

Samatha y Vipassana cultivan un proceso gradual, casi imperceptible, pero a veces se da un súbito Despertar.

En el canto difónico del Lama, en el gorjeo del petirrojo, en el tintineo del manantial. En la risa y el lloro del niño, en el clin-clin-clin de la caja registradora, en el inspirar y el espirar.

Las experiencias -como el leer este texto- pasan,
permanece el experimentar.

Súbito o gradual, queda el Ahora:
confía, déjate respirar.

Háblame del Zen, sin nombrar el Zen...
10/09/2025

Háblame del Zen, sin nombrar el Zen...

Dirección

Bilbao

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Naikan Zen publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Destacado

Compartir