25/10/2022
Si empezamos en silencio, rodeados por la calma, sin exceso de estímulo e información, nuestro corazón se sentirá en paz, y nuestra mente, despejada.
Muchas personas nada más abrir los ojos cogen el móvil para revisar redes sociales, correos, mensajes… Esto tiene un gran impacto de consumo de nuestra energía y de tiempo, especialmente al levantarnos ya “condicionados” sin que reine el “silencio”.
Explorar estas plataformas “rápidas”, suponen un bombardeo de información y sobreestímulo elevando nuestros niveles de estrés y ansiedad.
Seguramente lo habrás experimentado: “5 minutos” de revisión terminan rápidamente en 15, 30 o incluso una hora. Inmediatamente, los estímulos externos atraen tu atención, sin darle tiempo ni espacio para comenzar el día con calma, nutriéndote en silencio.
En vez de coger el teléfono, coge el hábito de disfrutar de actividades menos estimulantes pero con muchísimos más beneficios: ejercitarte, leer, meditar, escribir un diario, priorizar tareas, programar el día o tomarte el tiempo necesario para preparar un desayuno rico y nutritivo.
A diferencia de estar ‘conectada’ desde temprano a través de tu móvil, conéctate de buena mañana contigo mediante estas actividades… Tu día a día cambia.