04/01/2026
En un artículo anterior exploramos cómo la adversidad temprana puede influir en el neurodesarrollo a través de mecanismos biológicos bien documentados: la activación prolongada del estrés, la inflamación, la reorganización de la conectividad cerebral y los procesos epigenéticos. Vimos que el cerebro en desarrollo no es un sistema pasivo ni frágil, sino profundamente sensible al entorno, capaz de reorganizarse de forma activa para sostener la vida en contextos exigentes.
Este segundo artículo nace de una pregunta que emerge de forma inevitable cuando ese marco se aplica a la experiencia real de muchas personas adultas neurodivergentes —especialmente mujeres diagnosticadas tardíamente—:
¿qué relación existe entre el trauma temprano y la neurodivergencia?
En el debate clínico y social, la relación entre trauma y neurodivergencia suele abordarse desde posiciones polarizadas. Por un lado, se defiende que la