24/03/2026
Es un gesto automático para muchas personas: sentarse y cruzar las piernas. Pero cuando se convierte en un hábito constante, puede generar desequilibrios en la pelvis y afectar a la alineación de la columna.
Pequeñas asimetrías mantenidas en el tiempo pueden influir en tu postura, en la forma de caminar e incluso en molestias lumbares.
No se trata de no hacerlo nunca, sino de ser consciente y alternar posiciones para evitar sobrecargas innecesarias.
Tu postura diaria construye tu bienestar futuro. 🧍♀️✨