01/01/2026
Este año no quiero desearte “feliz año nuevo”.
Eso es fácil. Eso lo hace cualquiera.
Quiero desearte algo mucho más difícil…
pero infinitamente más poderoso.
Quiero desearte que te animes a perder lo que ya no sos.
Porque nadie te cuenta esto:
a veces, para empezar de nuevo, hay que dejar morir una versión nuestra
que ya no pertenece al futuro que queremos.
Yo lo viví.
Aguanté más de la cuenta.
Me dije “ya se va a acomodar”.
Y mientras tanto, mi cuerpo gritaba, mi energía caía y mi alma pedía cambio.
Hasta que un día entendí:
no era el mundo…
era yo aferrándome a lo que ya había terminado.
Por eso hoy no te deseo suerte.
Te deseo coraje.
Coraje para poner límites sin pedir perdón.
Coraje para decir “no” aunque decepciones a alguien.
Coraje para pedir ayuda antes de quebrarte.
Y, sobre todo, coraje para escuchar esa voz interna
que hace rato te susurra:
“acá ya no creces”.
No se trata de tener un año nuevo.
Se trata de convertirte en alguien nuevo…
para que el año tenga sentido.
Si te incomodó, quizá era para vos.
Te leo: 👉 ¿Qué cosa sabés que tenés que soltar… y este año ya no vas a postergar?
Jorge Inda