03/03/2026
Entrar en el templo de una mujer no es conquistar… es saber abrir una puerta sagrada.
Hombres, escuchad esto:
La penetración no es fuerza.
No es prisa.
No es demostrar poder.
Es presencia.
El cuerpo de la mujer no se toma.
Se invita.
La entrada al yoni es una puerta energética.
Si entras duro y rápido, el cuerpo se protege.
Si entras consciente y suave… el cuerpo se abre.
En ta**ra enseñamos algo muy simple y profundo:
Primero, tocar la puerta.
Después, entrar despacio, permitiendo que el cuerpo te reciba. Y una vez dentro, moverte con ritmo consciente, no con urgencia.
La punta del lingam y el cuello del útero están energéticamente conectados al corazón.
Cuando la penetración es consciente, no solo se unen cuerpos… se conectan corazones.
Y cuando una mujer se siente segura, abierta y respetada…
su placer deja de ser superficial y se vuelve profundo, expansivo, incluso místico.
Hombres, aprender a entrar en una mujer es un arte, y tú sabes cómo hacerlo.
Una mujer que se abre desde el corazón no se olvida.
— Ananta Devi
Maestra de Ta**ra
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