05/03/2026
Portada.
Lomo.
Contraportada.
Tres planos.
Una sola estructura.
En la experiencia real, la cubierta nunca se ve completa.
Primero vemos la portada.
Después giramos el libro y aparece el lomo.
Luego la contraportada.
La percibimos fragmentada.
Sin embargo, el diseñador no la concibe por partes.
No diseña primero la cara anterior y después resuelve lo demás.
La piensa como una unidad desde el inicio.
Portada, lomo y contraportada no son piezas independientes.
Son planos de una misma estructura.
El lector la recorre fragmentada.
El diseñador la construye como sistema.
Esta forma de entender el diseño editorial es la que desarrollo en ‘Cartas Visuales’, mi envío mensual sobre tipografía, estructura y cultura visual. Puedes suscribirte desde el enlace de mi bio.