19/01/2026
Deja de esperar las condiciones perfectas.
¿Cuántas veces te has quedado en el borde del sendero esperando a que la nieve se derrita por sí sola?
Miramos la cuesta, analizamos el frío, calculamos el riesgo y esperamos... esperamos a que el miedo desaparezca o a que el camino se despeje mágicamente para dar el primer paso. Pero en la vida, y especialmente en la salud mental, el orden es inverso: la claridad no llega antes de empezar, llega mientras avanzas.
La nieve no se despeja irando el camino, se despeja caminando.
Cada paso que das, por pequeño o pesado que sea, es el que va abriendo la huella. La seguridad no te la da el paisaje, te la dan tus propias piernas en movimiento.
Si te quedas parado analizando la densidad del bosque, el bosque siempre parecerá impenetrable. Si empiezas a caminar, descubrirás que:
- Eres más fuerte que el frío.
- La cuesta se domina paso a paso, no de un salto,
- El miedo se queda atrás cuando la acción ocupa su lugar.
No necesitas ver el final de sendero para saber que eres capaz de recorrerlo.