30/01/2026
Después de una FIV fallida, muchas mujeres sienten que algo cambió. Y no es “solo una sensación”.
En este proceso, el cuerpo puede atravesar un reajuste hormonal que se traduce en señales reales: ciclos distintos, sangrados diferentes, hinchazón, cansancio, sensibilidad en el pecho o cambios de ánimo más marcados.
Lo más importante: no existe una única reacción correcta, porque cada cuerpo metaboliza y responde distinto. Por eso, lo que para una mujer es leve, para otra puede sentirse intenso.
En muchos casos, el cuerpo recupera estabilidad en 1–2 ciclos. Y a nivel emocional, el tiempo también cuenta: necesitas cuidado, no presión.
En IMF Easyfiv lo abordamos con una mirada clínica y humana: entender lo que pasa, personalizar el plan y acompañarte para que el siguiente paso no se sienta a ciegas.