17/10/2024
La máquina no nos deja parar, aunque nuestro cuerpo y nuestra psique nos estén gritando que lo necesitan. Es un consuelo momentáneo o unas bocanadas de aire para no ahogarnos, pero quitar un poco de presión de la mejor manera que encontremos que no nos haga daño ni nos perjudique es vital. Un café tranquilamente, disfrutar de la calidez de llegar a casa, del cariño que nos rodea, desahogarnos, charlar un rato de algo banal, desconectar haciendo ejercicio, bailando, leyendo, viendo una serie... Lo que sea. Se trata de escucharnos un poquito por todo lo que tenemos que no escuchar por obligación.