22/01/2026
La calma no siempre llega con el entendimiento.
A veces sabes perfectamente qué te pasa… y aun así sigues con el corazón en modo alarma.
Porque la mente analiza, argumenta y hace esquemas.
Pero el cuerpo va por libre.
Y sí, entender ayuda.
Pero no siempre afloja.
La verdadera calma aparece cuando dejamos de pelear por explicarlo todo y empezamos a permitirlo.
Cuando bajamos la autoexigencia y dejamos espacio a lo que sentimos, sin juicio ni examen.
No es magia.
Es humanidad.