
16/08/2025
Agosto de 2025
Me vais a disculpar, tengo bastante abandonado este espacio y cualquier otro de Facebook.
Agosto endurece la hierba con las altas temperaturas sin tregua que estamos teniendo.
Os traigo la sierra nuestra, la sierra de San Pablo, el único rincón donde me siento realmente bien a pesar del calor, pero es un lugar que te regala, te triplica el bien a todos los sentidos, desde sus aromas mezclados y almizclados, desde las hierbas del monte, a la resina de los benditos pinos. Un paisaje y un camino que te permite fundirte hasta con la ultima piedra del camino. Donde el viento cálido y suave mece las ramas y parece hacerlas danzar. Donde el vuelo del Cuco y la Abubilla parece recortar el espacio entre las copas, donde el arrullo de la tórtola parece querer despertar la mañana con un tímido sol que comienza a despertar hasta la última hoja de palma.
Respiras, te detienes, sientes y te fundes a cada paso con esta tierra y esta sierra que amo profundamente.
Calma y sosiego, paz y armonía parecen grabarse con la tinta de cada vida que late en este bello entorno.
Somos tierra, somos luz, somos corazón, donde los pies son anclas que se fijan como raíces y respiras con lo que exhalan los pinos. Somos agua con cada gota de sudor que resbala al subir las cuestas en este Verano sofocante de días y días con extremas temperaturas, pero cuando llegas al Puerto del Acebuche, se expande las vistas como se expande nuestro pecho en una inhalación profunda y empapas el campo visual al perderse en la profundidad del paisaje que se abre y se despliega como un abanico dejando solo el aire puro que sientes entrar en tus pulmones.
💚❤️🤍💚
Yolanda M. B.