11/03/2026
Respirar también puede ayudarnos a calmarnos
Cuando una persona vive momentos de ansiedad intensa o incluso un episodio de pánico, el cuerpo entra en un estado de alerta: el corazón se acelera, la respiración se vuelve rápida y superficial, y la sensación de pérdida de control puede aumentar.
En esos momentos, algo tan sencillo como volver a la respiración puede ayudar a que el cuerpo empiece poco a poco a recuperar la calma.
La respiración abdominal (también llamada respiración diafragmática) consiste en respirar más despacio y profundamente, permitiendo que el aire llegue al abdomen en lugar de quedarse solo en el pecho.
Un ejercicio sencillo puede ser:
• Coloca una mano en el pecho y otra en el abdomen.
• Inhala lentamente por la nariz durante unos segundos.
• Deja que el abdomen se eleve mientras el pecho se mueve lo menos posible.
• Exhala despacio por la boca.
• Repite este ritmo durante unos minutos.
Este tipo de respiración puede ayudar a reducir la activación del cuerpo, disminuir la sensación de ahogo y facilitar que el sistema nervioso salga del estado de alerta.
No es una solución mágica ni sustituye el apoyo profesional cuando es necesario, pero puede ser una herramienta sencilla para momentos difíciles.
A veces, el primer paso para recuperar la calma empieza con algo tan básico como volver a respirar conscientemente.
Si tú o alguien cercano necesita apoyo:
📞 024 – Línea 24h de atención a la conducta suicida
📞 717 003 717 – Teléfono de la Esperanza