06/01/2026
“Si no te portas bien, los Reyes no te van a traer nada”.
Es la frase comodín de diciembre. La soltamos en el supermercado, antes de dormir o cuando hay una rabieta. A corto plazo, funciona: la conducta señalada se detiene.
Pero, ¿qué mensaje estamos enviando realmente a largo plazo?
Desde la psicología, te invito a reflexionar sobre tres puntos:
👑🚫El amor (y la magia) no deberían ser condicionales. Cuando vinculamos los regalos a “ser bueno”, enseñamos que el afecto y el cuidado son transaccionales. “Te quiero/premio si cumples mis expectativas”. Los niños merecen saber que son dignos de amor simplemente por existir, incluso en sus peores días.
👑🚫”Ser bueno” vs. “Ser malo” es una etiqueta muy pesada. Los niños tienen conductas desajustadas, pierden el control de sus emociones, están cansados o necesitan límites. Etiquetarlos como “niños malos” afecta su autoconcepto. Corregimos la conducta, no la identidad.
👑🚫Los regalos no son un sueldo. La Navidad es una época de conexión, tradición y generosidad incondicional. No convirtamos la mañana de Reyes en una evaluación de desempeño laboral anual.
Gestiona los límites y las normas día a día, con firmeza y cariño, pero deja a los Reyes Magos fuera de la ecuación disciplinaria.
Que los regalos sean un símbolo de que son amados, no de que han sido obedientes.
Y tú, ¿te has mordido la lengua alguna vez para no soltar la famosa frase? 👇
alcanzapsicologos limites apegoseguro