20/01/2026
Vivimos en automático más de lo que creemos.
Y muchas veces ni siquiera nos damos cuenta.
Hemos normalizado vivir con la mente acelerada, reaccionando a todo, siguiendo el ritmo de lo externo, lo que se espera, lo que “toca”… y desconectándonos de la brújula interna.
Vivir en automático no es estar mal.
Es vivir desconectado del centro, de la intuición, de uno mismo.
Cuando la mente entra en bucle, los pensamientos se repiten una y otra vez.
Eso no solo cansa:
▫️Reduce la claridad.
▫️Desconecta del cuerpo.
▫️Dificulta sentir qué es lo que realmente se necesita.
Entonces la vida empieza a sentirse como algo que ocurre, en lugar de algo que se elige.
▫️Señales claras de automático:
▫️Reacción constante ante lo externo
▫️Mente que no descansa
▫️Sensación de ir siempre tarde
▫️Dificultad para sentir y decidir con claridad
Pequeñas claves para empezar a salir del automático:
▫️Parar 30 segundos y observar la respiración
▫️Preguntarse: ¿Estoy reaccionando o eligiendo?
▫️Llevar la atención al cuerpo antes de pensar
▫️Recordar que regular no es forzar, es volver al centro
▫️Desactivar el automático no es controlar la mente.
Es aprender a habitar el cuerpo, calmar el sistema nervioso y volver a la presencia.
Porque volver al centro no es huir de la vida.
Es vivirla desde dentro.
Guarda este post para cuando vuelvas a irte de ti.
Compártelo si sabes que a alguien puede ayudarle a darse cuenta.
Tania ❣️