19/05/2026
Aunque parece un gesto inofensivo que todos hacemos al despertar o cuando nos pican, la realidad clínica es bastante seria. Ese gesto tan común esconde un peligro oculto que mucha gente desconoce.
Al presionar y frotar con fuerza de forma repetida, estás deformando la córnea (la capa transparente de delante del ojo). Con el tiempo, esto puede debilitarla tanto que termine desarrollando una enfermedad grave llamada queratocono, donde la córnea se deforma en forma de cono y distorsiona la visión para siempre.
Además, ¡puedes romper tú mismo los finísimos capilares del ojo y provocar un aparatoso derrame ocular!
Si te pican una barbaridad, te doy la solución profesional: ¡una gota de lágrima artificial bien fresquita de la nevera o una gasa fría hacen milagros! 🧊✨