13/04/2026
UN MOVIMIENTO QUE UNE FRONTERAS
Desde que esta brillante iniciativa naciera en un aeropuerto del Reino Unido en 2016, el Girasol no ha dejado de crecer hasta convertirse en una red global de la que hoy formamos parte activa. Lo que comenzó como un protocolo aeroportuario local, se ha transformado en un estándar internacional de empatía que abarca todos los sectores:
Turismo y Transporte: Presente en más de 300 aeropuertos del mundo, además de redes ferroviarias, buses y ferris.
Ocio y Vida Cotidiana: Desde grandes estadios de fútbol y parques temáticos hasta teatros y comercios locales.
Instituciones Públicas: Sanidad, centros educativos y organismos de gobierno que ya saben reconocer el valor de esta señal.
La Red se ha consolidado en países como Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Dinamarca y Estados Unidos. En nuestro caso, desde la Red Nacional de Girasoles, nos enorgullece ser el motor que coordina y expande este símbolo en España, Andorra y gran parte de Latinoamérica (México, Argentina, Venezuela, Puerto Rico), adaptando esta metodología a las necesidades reales de nuestros pacientes.
¿Por qué elegimos un girasol?
Sin una señal visual, es muy difícil que la sociedad reconozca los obstáculos diarios de quienes viven con una discapacidad invisible. Por eso, los creadores originales del símbolo buscaron algo:
Reconocible a distancia pero discreto.
Positivo y dinámico, alejándose de la estética médica tradicional.
Universalmente respetado.
El girasol simboliza la fuerza, el crecimiento y la búsqueda constante de la luz. Es un emblema de confianza que nos une a todos, sin importar en qué país nos encontremos, bajo una misma premisa: el respeto a la dignidad del paciente.