03/02/2026
No existe una sola forma de amar ni de vincularse.
Estos son algunos patrones que solemos repetir… y cómo pueden transformarse.
1. A veces confundimos cuidarnos con ser egoístas, cuando en realidad es la base desde la que nos relacionamos.
2. Creemos que tenemos que estar siempre bien para que no se cansen de nosotros, y olvidamos que la amistad también puede sostener la vulnerabilidad.
3. Nos adaptamos para no perder a los demás, cuando elegirnos también es una forma de amar.
4. Buscamos seguridad fuera, sin darnos cuenta de que un vínculo sano no anula nuestra estabilidad.
5. Pensamos que tenemos que cumplir expectativas para ser queridos, cuando el amor sano permite ser quien somos.
6. Callamos para evitar conflictos, aunque nuestro bienestar también importa en el vínculo.
7. Nos exigimos ser siempre los fuertes, sin permitirnos ser vulnerables.
8. Idealizamos a la familia como refugio, cuando a veces también necesita aprender a serlo.
Entender cómo nos vinculamos es el primer paso para empezar a hacerlo de forma más sana. 🌱🤍