15/10/2020
Trabajando junto a tantas mamás conocí la existencia de un dolor del que pocas veces se habla, un dolor que la gente evita mencionar pero que quienes lo han padecido lo sienten vivo y latente por más que el tiempo pase. Y es el dolor de una pérdida gestacional.
Frecuentemente las mamás que han perdido uno o más hijos antes de nacer o al muy poco tiempo se enfrentan a un gran silencio social. Las personas a su alrededor les aseguran que son muy jóvenes y que pronto tendrán otro bebé, como si ese que acaban de perder fuese un objeto desechable, reemplazable, sin entender que cada hijo que engendramos tiene un lugar único en nuestro corazón aunque nunca lleguemos a ver su rostro. Otras veces a quienes han tenido más de una pérdida se les dice que no anuncien un nuevo embarazo tan pronto por si ocurre que vuelven a perderlo como si el dolor de perder un hijo fuese menor si no lo contamos. Y esa mamá que quedó anhelando tener a su bebé en brazos no puede ni hablarlo, ni llorarlo, ni extrañarlo porque sienten que para quienes las rodean si no nació no cuenta.
A ti mamita que perdiste un bebé o más quiero decirte que si cuenta, que si existió, que fue parte de ti, que merece un espacio en tu en tu vida como lo tiene en tu corazón, que si quieres puedes contárselo a todo el mundo y vivir tu duelo como quien pierde al ser que más se puede amar.
Hoy en el día en que se conmemoran estos angelitos que tomaron sus alas muy pronto quiero presentar mis respetos a esas mamitas que van con parte de su corazón en el cielo y mis oraciones para sus pequeños que partieron.
Si conoces una mamá que este pasando o haya pasado por esto, no ignores su dolor, déjala hablar y que te cuente cada detalle, escuchala con respeto y atención, no le restes importancia a lo que siente y no le digas que vendrán otros más, ese que ella acaba de perder es el más importante y deseado en este momento, y aunque el futuro le traiga su arcoiris nunca dejará de tener un lugar especial en su corazón💓👶.