19/02/2026
“¿Por qué me cuesta tanto lo que a los demás les parece tan fácil?”
Una persona a la que acompaño me lo dijo con vergüenza, y mucho cansancio.
“No entiendo por qué se me hace tan difícil alimentarme bien. A veces son las seis de la tarde y no he comido nada.
¿Por qué yo me olvido de mí y a otros les sale tan natural cuidarse??”
Quizás te resulta familiar…
Podría parecer un problema de hábitos. De organización. De disciplina, ¿quizás?
Pero no. Cuando exploramos su historia apareció algo más profundo.
Creció en un entorno donde…
… su cuidado no era prioritario
… muchas veces no había comida preparada
… nadie se aseguraba de que comiera.
… sus necesidades no eran vistas ni nombradas.
Y el cuerpo, que siempre está aprendiendo, hizo lo que pudo para sobrevivir.
Aprendió a desconectarse del hambre.
A no esperar cuidado.
A funcionar ignorando sus propias señales.
El ser humano aprende de forma relacional: nos cuidamos como nos cuidaron.
Aprendemos a tratarnos según los modelos que tuvimos cerca.
Y cuando esos modelos fueron negligentes (aunque no hubiera mala intención) lo que se interioriza no es solo una carencia.
Es una forma de estar en el mundo. Un vínculo con una misma en el que el descuido se vuelve normal. Automático.
Eso tiene nombre: autonegligencia internalizada.
Por eso, cuando hablamos de dificultades con la alimentación o el autocuidado, quedarnos en el “planifícate mejor” o “haz esto” se queda en la superficie.
Puede funcionar un tiempo. Pero no transforma. No se consolida.
Y no es que esté fallando nada, es que hace falta mirar el origen.
Una terapia compasiva, informada en trauma y relacional, no empieza exigiéndote que te cuides más.
Empieza ayudándote a aceptar que para atender tu forma de cuidarte, hay que atender tu historia. Y comprender qué aprendiste sobre el cuidado, por qué cuidarte se volvió algo tan complejo y que tuviste que hacer para sobrevivir.
Y desde ahí, reconstruir una forma de trato interno que nunca debió faltarte.
Un 🫂 🤍✨
📌 Esto es contenido psicoeducativo. La salud mental y la relación con la comida son procesos complejos y únicos en cada persona.