28/07/2025
💥 El 𝘁𝗿𝗮𝘀𝘁𝗼𝗿𝗻𝗼 𝗼𝗽𝗼𝘀𝗶𝗰𝗶𝗼𝗻𝗶𝘀𝘁𝗮-𝗱𝗲𝘀𝗮𝗳𝗶𝗮𝗻𝘁𝗲 (𝗧𝗢𝗗) suele diagnosticarse en la infancia o adolescencia. Tiene un patrón persistente de actitudes desafiantes, hostiles, desobedientes y negativistas hacia figuras de autoridad, como padres, profesores…
Los síntomas se manifiestan en un periodo largo de tiempo y en entornos como el hogar, la escuela, o el entorno social.
Las personas que lo sufren se molestan con mucha facilidad y están frecuentemente enojados o resentidos.
Discute con sus figuras de autoridad, desafía las reglas o se niega a cumplirlas y provoca a otras personas deliberadamente.
Busca venganza y actúa de manera rencorosa con mucha frecuencia.
No es lo mismo que la rebeldía normal en la infancia/adolescencia. En el TOD, el patrón es más intenso, persistente y problemático, afectando la vida familiar, social y escolar del niño.
No hay una causa única, pero se consideran factores genéticos, ambientales (crianza inconsistente, falta de límites claros, maltrato, negligencia) y neurobiológicos, es decir, dificultades en el control de impulsos o regulación emocional.