07/05/2026
Hay algo que se repite constantemente en consulta antes de que alguien decida empezar tratamiento.
No es falta de interés por mejorar, ni falta de cuidado personal.
Son frases muy comunes como:
“Seguro que se me pasa…”
“No es para tanto…”
“No tengo tiempo ahora…”
“Ya iré cuando pueda…”
“Voy a aguantar un poco más…”
Y son completamente normales.
El problema es lo que ocurre mientras se mantienen en el tiempo.
El cuerpo no “espera”. Se adapta.
Y cuando el dolor se prolonga, el proceso de recuperación suele ser más lento y complejo.
No siempre hay que actuar de inmediato, pero sí es importante saber cuándo dejar de posponer.
Si te has sentido identificado con alguna de estas frases, quizá sea buen momento para revisarlo.
📩 Trabajo con fisioterapia a domicilio y online. Puedes escribirme si quieres que valoremos tu caso.