25/01/2025
(Fr en commentaires) Mi primer día de prácticas en un hospital de rehabilitación tuvo una historia que quiero compartir, la del primer paciente que tuve.
Había sufrido una experiencia de muerte inminente y había pasado casi un mes en coma. Y sin embargo, lo recordaba todo. Podía incluso saber lo que pasaba en otros lugares, cómo estaba vestida su mujer antes de tomar el tren, sabía que ella estaba apurada. Con los ojos cerrados, las clarísimas visiones se proyectaban frente a él como en el cine. También vio a los médicos y enfermeros trabajar el rededor de él, y recuerda perfectamente lo que decían cuando venían a curarlo.
Muchos de ellos no tenían esperanzas de que sobreviviera después de un paro cardíaco, dos accidentes cardiovasculares (ACV) y una embolia pulmonar grave. Toda su familia había venido a despedirlo porque el diagnóstico era el peor.
El dijo flotar en un lugar de la habitación donde los veía a todxs, y donde no tenía miedo. Una voz le susurró al oído en árabe (su lengua materna) « ven conmigo ». Según el paciente, la voz provenía de una luz que se amplificó frente a sus ojos, cerrados y podría haber dicho esto en cualquier idioma, porque era una luz como « universal ». Él dijo « NO », no quiso responder al llamado. La luz insistió varias veces, y a todas él respondió que no, que quería quedarse.
Una madrugada, después de que le desconectaran unos tubos que lo tenían atado a la cama, de una forma que nadie pudo entender, se levantó. El hospital estaba desierto, no había ruidos, y agarrándose de las paredes empezó a caminar. Tenía muchísima sed y logro llegar hasta el pasillo. Dos enfermerxs lo vieron, no podían creer lo que estaba pasando!! Quien lo había sacado de la cama? Cómo había llegado ahí? Cómo le explicarían a su superior que un hombre en coma había salido de su cama caminando y hasta el pasillo pidiendo agua con un hilo de voz?
Esto es sólo un resumen de lo que dijo. Todavía no lo puedo creer, porque es el tipo de historias que leí en tantos libros de Brian Weiss y otrxs autorxs de espiritualidad. Quiero confesarles que antes de entrar al hospital le pedí a mis guías y Angeles que me acompañen. Pues ahí estaban, en ese relato 👼