28/05/2026
A veces no te cuesta irte porque ames demasiado…
te cuesta porque tu cerebro ya se acostumbró al dolor.
🧠 El cerebro busca lo conocido, incluso cuando eso lastima.
Por eso muchas personas normalizan la indiferencia, la ansiedad, el rechazo o el desgaste emocional dentro de una relación.
Con el tiempo, el sufrimiento deja de sentirse “extraño”
y empieza a sentirse “normal”.
Pero acostumbrarte no significa que sea sano.
💭 Sanar también implica enseñarle a tu mente que el amor no debería doler todo el tiempo.