07/09/2024
Grourasan nos habla del delicado acto de soltar aquello que creemos ser, para permitir que emerja lo que realmente somos.
El ser ilusorio se refiere a las identidades, máscaras y creencias que construimos para encajar en el mundo o protegernos de él. Son esas capas de ego que nos mantienen atrapados en la superficie, en lo superficial, alejados de nuestra verdadera esencia.
Soltar el yo ideal es como despojarse de un traje que hemos llevado tanto tiempo que creemos que es nuestra piel. Es un proceso de desapego que puede ser doloroso, porque esas máscaras nos han dado seguridad, una falsa pero reconfortante idea de control. Pero, a medida que soltamos esas capas, descubrimos un espacio interior mucho más amplio, un silencio en el que habita nuestro ser auténtico, ese que no tiene miedo ni necesidad de demostrar nada.
El verdadero yo, no es algo que se pueda poseer o alcanzar a través del esfuerzo, sino algo que surge naturalmente cuando dejamos de aferrarnos a la imagen ideal que nos hemos creado de nosotrxs mismxs. Es la esencia que siempre ha estado allí, esperando que nos rindamos ante su verdad, ante su pureza. La autenticidad, nuestro yo real, no necesita imponerse, porque su naturaleza es simple y serena, como el agua que fluye sin esfuerzo.
En esta rendición, encontramos la libertad. Ya no hay lucha por ser alguien, por cumplir expectativas, por definirnos en relación a los demás. Nos damos cuenta de que, al soltar lo ilusorio, no perdemos nada de valor; al contrario, ganamos la experiencia directa de lo que es real. El verdadero ser se hace cargo porque siempre ha sido la fuerza que nos sostiene, la luz que guía nuestros pasos, aunque a menudo esté oscurecida por nuestros ideales.
Esta cita es una invitación a la valentía, a la confianza en que, al soltar las cadenas que hemos forjado en torno a nuestra identidad, descubrimos un ser profundo, inmenso, que no puede ser contenido por ninguna idea o ilusión. Nos recuerda que en esa entrega, encontramos no solo quién somos, sino la plenitud de la existencia misma.