15/02/2024
Nos enseñaron que la vida es un no parar.
Que el tiempo se pierde sin hacer nada.
Que hay que exprimirla al máximo.
Y como se exprimer es haciendo y seguir haciendo.
¿Hacer el qué?
Cualquier cosa.
Pero haz.
A mí me costó entenderlo y no culparme por ello.
Pues siendo una mujer con mil proyectos en mente,
con el elemento aire muy presente en mí que ama el cambio,
y con 24horas al día que no le llega ni a la suela del zapato para todo lo que quiere hacer,
no hacer nada NO era una opción.
Ahora he aprendido que nunca estamos no haciendo nada.
Siempre estamos haciendo algo.
Que no hay que demonizar ni glorificar nada.
Que estar leyendo cuando mi mente me pide descanso,
NO ES cuidarme.
Que entrenar porque mi cuerpo lo agradecerá aunque mi alma esté pidiendo descanso,
NO ES cuidarme.
Que echarme en la cama y pasar la tarde 'haciendo nada',
ES cuidarme.
Hacer scroll en instagram y ver cuentas que me inspiran durante una hora,
ES cuidarme.
Comer lo que me dé la gana porque hoy así lo siento,
ES cuidarme.
De nuevo,
dejemos de demonizar o glorificar acciones que son neutras.
Presta atención a lo que sientes al hacerlas,
a lo que sientes después,
y observa esas emociones.
Esas emociones son las que te darán la información de qué es lo que tienes que trabajar en ti.
Y a lo mejor,
como me pasó a mí,
lo que tienes que trabajar es a relajarte y estar en paz contigo misma cuando estás en modo 'no productiva' según los estándares que nos han enseñado.
El tema es amplio,
y puede llevar a malentendidos.
Espero haberme explicado y conseguido haceros entender lo que quise expresar.
La vida es una,
y por eso mismo,
tienes que vivirla a tu manera.
Lo mismo que vivir NO ES estar todo el rato haciendo cosas 🙏🏻