07/05/2023
SI TU HIJO AUTISTA DURANTE LUNA LLENA SE "TRANSFORMA"
Los científicos convencionales dicen que la conexión cerebro y fases lunares es una pista falsa, un factor desestimable. Los científicos atípicos no lo creen así y estudian ritmos circadianos (reloj biológico), ritmos infradianos (reloj ambiental), ritmos exógenos y endógenos, ritmos extradianos (Ej, los atropodos detectan las mareas altas) y los ritmos de los que hablaremos en este post: los circalunares, que duran entre 28 y 30 días, por ejemplo el ciclo menstrual. [1]
Cuestionar la influencia de la luna en los ritmos biológicos es descartar también el Jet Lag (desfase en el reloj biológico producido por el cambio de uso horario) o los procesos de hibernación de los animales (sí, nosotros somos animales también, solo que con deudas).
Todo esto lo regula una cosita de nada llamada Glándula Pineal, una pequeña glándula endocrina que se encuentra en el cerebro de los vertébrados y Produce melatonina una hormona derivada de la serotonina que afecta a la modulación de los patrones del sueño, y los ritmos circadianos [2]. Más adelante ampliaremos el tema de la melatonina.
Una de las pioneras en investigación comportamental de los seres humanos y la influencia de nuestro bello satélite natural fue la psicóloga Gay Gaer Luce [3] (antigua consultora del National Institute of Mental Health y tres veces ganadora del premio de periodismo de la Asociación Americana de Psicología). Para ella La Luna influía en varios aspectos: vitalidad, pesimismo, agilidad mental, motivación, sueño y ansiedad. Tampoco olvidó nuestra sincronía como mujeres con La Luna y nuestro ciclo menstrual.
Por su parte Mark Filippi [4], neurocientífico, inspirado por las investigaciones de la doctora Gaer también se dio a la tarea de investigar la conexión entre las fases lunares y nuestros cuatro neurotransmisores esenciales: acetilcolina, serotonina, dopamina y norepinefrina (noradrenalina).
En la fase de Luna Nueva se estimula el neurotransmisor Acetilcolina, implicado en el aprendizaje y la memoria.
El neurotransmisor serotonina es estimulado por La Luna en cuarto creciente, propiciando la creatividad y la concentración.
En Luna Menguante, se estimula la noradrenalina que mantiene el estado de vigilia y conciencia, además de mantenernos en estado de alerta y expuestos al desánimo, la ansiedad y la depresión.
Y llegamos a nuestra mítica Luna Llena. Allí la Dopamina se ve influenciada y recordemos que es uno de los neurotransmiosres más potentes, causante de las conductas adictivas y placenteras, la inquietud motora, la impulsividad y el insomnio. (Les suena?)
Filippi aseguraba que la semana ONTO (una semana ONTO comienza el día después de la luna creciente pero alcanza su punto máximo en la Luna Llena y es la semana de la serotonina, se convierte en la semana de máxima actividad en el ciclo lunar. Incluso los levantadores de pesas tienden a consumir cafeína tanto en el entrenamiento como en la competencia. Esa energía máxima construye toda esa fase y alcanza su cenit en la noche de Luna Llena.
La liberación de neurohormonas puede ser provocada por la radiación electromagnética y / o la atracción gravitacional de la Luna. Los niveles de melatonina se ven afectados por los niveles de luz ambiental, Los estudios muestran que las personas con TEA tienen menores concentraciones de melatonina o metabolitos de melatonina durante la noche en comparación con los neurotípicos, y muestran una menor actividad del gen ASMT, así como algunas mutaciones de empalme en el gen ASMT en algunas personas con TEA, niveles de melatonina. [7]
La producción de melatonina es suprimida por la luz de la Luna y es más baja en el momento de la luna llena. Estos niveles más bajos de melatonina exacerban los síntomas autistas.
Artículo completo (con bibliografía) https://angelaco.wordpress.com/2020/10/09/autismo-y-luna-llena-inevitable-conexion/