11/01/2026
Hay personas que están genéticamente predispuestas al cáncer, pero nunca lo padecen. Y hay quienes tienen una herencia impecable, pero mueren de tumores a los 40 años.
Lo que él me contó hizo estallar todas mis ideas sobre las causas del cáncer.
PRIMER TIPO – “LOS INTRÉPIDOS”
Personas que no temen ni a la muerte ni a las enfermedades. Viven plenamente, no se obsesionan con la salud.
“En 30 años, nunca he visto a alguien que muriera de cáncer y que al mismo tiempo no le hubiera tenido miedo toda su vida.”
Paradoja: cuanto más teme una persona al cáncer, mayor es la probabilidad de que enferme.
SEGUNDO TIPO – “LOS QUE VIVEN SUS EMOCIONES”
No acumulan resentimiento, ira ni rencor. Lloran cuando les duele, gritan cuando se enojan, ríen cuando están felices.
“El cáncer a menudo se desarrolla en quienes reprimen sus emociones durante años. El organismo parece devorarse a sí mismo desde dentro.”
Una conocida soportó un matrimonio tóxico durante 15 años, sin permitirse enojarse. A los 45 años: cáncer de mama. Tras el divorcio y la terapia: remisión completa.
TERCER TIPO – “LOS QUE TIENEN UN PROPÓSITO”
Personas con una comprensión clara de por qué viven. Metas, sueños, seres queridos.
“El organismo lucha por la vida solo cuando tiene por qué luchar. Sin propósito, se activa un programa de autodestrucción.”
El abuelo de un conocido vivió 92 años. Hasta su último día construía una casa para sus bisnietos. “No tengo tiempo para enfermarme, la casa no está terminada”.
QUÉ TIENEN EN COMÚN LOS TRES TIPOS
Viven en armonía consigo mismos. No luchan contra sus emociones, miedos o deseos.
El cáncer suele ser el resultado de un conflicto interno: temes vivir, pero también temes morir. Quieres amar, pero te lo prohíbes. Sueñas con un objetivo, pero te crees indigno.
LA DURA VERDAD
“El cáncer no afecta a quienes tienen mala genética. Afecta a quienes han dejado de estar vivos por dentro, pero siguen existiendo por fuera.”
El cuerpo refleja el estado del alma. Un alma mu**ta mata a un cuerpo vivo.
No todas las enfermedades vienen del estrés y de los nervios. Pero el cáncer, seguro que sí.
Tomado de la Red.