27/04/2026
Andale, chismecito verificado de cómo tu pareja y tú, a largo plazo, se contagian la inteligencia (o la falta de ella). En un estudio realizado en Estados Unidos, se analizaron miles de parejas durante 10 años, y lo que se encontró tiene sentido.
Resulta que la función cognitiva se puede "contagiar"; en términos técnicos, influye en mejorar o empeorar a través del tiempo, pues uno tiende a seguirle el paso a la pareja. Claro, no es algo que pasa de un día a otro, sino a través del tiempo. Un ejemplo puede ser que tu pareja sea una persona con perspectivas negativas de la vida y refuerce su negatividad escuchando pódcasts o viendo reels de videos de personas que ensalzan sus sesgos cognitivos sobre política o cómo deben ser las mujeres. Y cuando puede, no deja pasar la oportunidad de hablar de eso con una firme postura de "conocimiento". Imagínate 7 años así, a su lado. Dale que dale, cuestionando tus decisiones o desmeritando tus logros personales... sin saberlo, poco a poco se fue gestando en ti una perspectiva similar, influenciada de manera sutil, y ya lo haces con tus amigas, hijos, pareja.
Esto se explica a través de la teoría de la "alostasis social", que de manera breve intenta explicar que el estrés y la estimulación intelectual de tu pareja afectan físicamente. Los autores definieron esto como "ciclos cognitivos", en los que es posible experimentar subidas y bajadas emocionales que afectan su rendimiento cognitivo: la esposa que se afecta emocionalmente al ver a su esposo en un estado emocional bajo. Esto se debe a que, generalmente, por aprendizajes culturales y pautas relacionales no reconocidas, las mujeres asumen más carga de cuidado, lo que genera estrés e impacta en su salud mental.
Por otro lado, imagina una pareja que intenta estar presente, cuida de ti y de los tuyos, asume responsabilidades, conserva la curiosidad para evitar asumir situaciones como hechos rígidos de la vida. Te apoya y reconoce cuándo no hacerlo para no cruzar una línea. Se expresa y es responsable con sus decisiones y emociones. Es posible que influya en que la pareja de esta persona se asiente en la tranquilidad, la apertura al crecimiento, la curiosidad de continuar desarrollándose, pues hay respeto y dignidad para pedir lo que se necesita.
Cuidar la salud emocional y psicológica de tu pareja empieza por la tuya.
Referencia:
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0049089X24000334