12/04/2026
¿Quién mató a Jesús, judíos, romanos o mexicanos?
Durante los últimos siglos, en diversas partes del mundo se ha llevado acabo una persecución sistemática a los judíos, buscando su exterminio como pueblo y muy particularmente, la destrucción de su identidad religiosa. Han padecido persecución, destierro, despojo y su conversión forzada al cristianismo o al islam. Los casos más conocidos sucedieron en España durante la inquisición; en Rusia cuando el imperio los expulsó de sus territorios; durante el holocausto n**i, años en los que fueron masacrados más de 6 millones de judíos, sin razón política alguna y en los últimas siete décadas, líderes de naciones, de organizaciones políticas y paramilitares han jurado públicamente, su determinación de eliminarlos, a raíz del reconocimiento del estado de Israel en mayo de 1948.
Históricamente, una de las principales causas de este odio sistemático al pueblo judío se encuentra en el hecho de haber causado la muerte del Señor Jesucristo en la cruz, lo que se denomina “deicidio”, sin embargo, ¿Realmente los líderes religiosos y el pueblo judío mataron al Señor Jesucristo? o ¿Habrá acaso otras razones mucho más profundas e importantes en la muerte del Señor? En esta ocasión te invito a meditar en estos temas conforme a las verdades que nos enseña la biblia.
Primero, recordemos que nuestro Padre Celestial hace alrededor de 3,800 años habló a Abram, quién escuchó su voz y la obedeció con una fe inquebrantable. A él, Dios le prometió una gran descendencia, incontable, como dice en Génesis 22:17 “de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar…” y además le prometió que a partir de él, serían bendecidas todas las familias de la tierra, como dice en Génesis 12:2-3 “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.”
De las generaciones que siguieron a Abraham surgió el pueblo de Israel y la promesa de bendecir a todas las familias del mundo, se cumple con la llegada de Dios a la tierra, el Señor Jesucristo quién se hizo hombre, judío de nacimiento, para cumplir el plan de salvación y restaurar la relación del hombre con Dios. También recordemos que el pueblo de Israel fue escogido para ser una nación santa y reino de sacerdotes, apartada para los propósitos de Dios (Éxodo 19:5-6). La elección se fundamentó en el amor y en las promesas a los patriarcas, no por ser mejores o numerosos (Deuteronomio 7:6-8). Además, que el pueblo de Israel fuera testigo de Dios en el mundo (Isaías 43:10-12) y para confirmar su palabra y auto revelarse por medio de nuestro Mesías, el Señor Jesucristo como dice en Romanos 9:4-5 “Porque son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo.”
De acuerdo con las escrituras, la nación de Israel tuvo la gran responsabilidad espiritual de cumplir los planes de Dios a lo cual, fallaron una y otra vez, por ello, han sido disciplinados por el Señor y de manera temporal, entregados en manos de sus enemigos, pero para ser honestos, ninguna persona, ejército o nación puede matar a Dios ni siquiera lastimarlo, sin que Él lo permita. Por tanto, los judíos no mataron al Señor, desde la eternidad Dios ya sabía que Israel fallaría y el plan de salvación fue establecido por amor y para lograr la redención de todos los creyentes, en todo el mundo, de aquellos que aman a Dios por medio de la obra de Cristo como dice en Efesios 1:4-5: “Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.” Además, el Señor Jesús en sus palabras, confirma que Él entregó su vida de manera voluntaria y para rescate de muchos. En Juan 10:17-18 dice: …porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo…” y en Mateo 20:28 “Como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.”
Establecido lo anterior, ¿Qué más hay detrás de este asunto que no alcanzamos a percibir? En el ámbito de la guerra espiritual, Satanás o el diablo, ha utilizado personas, líderes y gobernantes, que se han opuesto a los propósitos de Dios, ejemplos sobran desde Ni**od en Génesis 9 y 10, dos faraones y los amalecitas descritos en el libro de Éxodo, Aman en el libro de Esther, Herodes que mandó a matar a los recién nacidos en Belén esperando asesinar al Señor Jesucristo y más naciones como los filisteos, asirios, sirios, entre otros, que se suman a los que relatamos en el primer párrafo: españoles, rusos, alemanes y musulmanes, porque al final, en los hechos las profecías y la palabra de Dios se seguirá cumpliendo. El rol de la nación y el pueblo de Israel no ha concluido, Dios continuará ejecutando sus planes con ellos y con toda la humanidad, la redención final y definitiva sucederá cuando Cristo venga por segunda vez a la tierra, estableciendo justicia, juicio y un reino milenial, con un único y próspero gobierno mundial que tendrá su capital en Jerusalén.
Mientras no profundicemos en la lectura, comprensión y aplicación de las escrituras a nuestra vida diaria, la polarización y el encono que causa la guerra actual en medio oriente seguirá creciendo. Los gobiernos y líderes mundiales, en su inmensa mayoría, están dominados por una influencia satánica que los impulsa a buscar el poder, el dinero y el control de las naciones y sus recursos y cada uno de ellos, al igual que cada una de todas las personas del mundo, seremos juzgados de forma individual y justa, conforme a nuestras obras y a nuestras palabras.
Recuerda que todos somos pecadores, no hay ninguno justo, él único justo en la tierra fue Cristo y antes de juzgar y condenar a judíos, musulmanes, iraníes, árabes, chinos, norteamericanos o mexicanos, veamos la viga en nuestros ojos. En todo caso tu pecado y mi pecado nos hacen directamente culpables de la muerte de Cristo, Él se entregó por cada uno de nosotros, por amor de nuestras almas y para cumplir su promesa de dar vida eterna al creyente. Todos vamos a juicio, sin embargo, los verdaderos creyentes en Jesús serán librados de toda condenación como dice en Romanos 8:1 “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”
Acerquemos a Cristo y pongámonos a cuentas, el tiempo del fin está cerca y si no lo has hecho, conoce a Jesús y recíbelo en tu corazón como Señor y Salvador, nunca te arrepentirás. Medita, comenta y comparte. Saludos y bendiciones a todos los amigos de Emsavalles, a las personas que escuchan Media Luna FM y a quienes nos bendicen siguiendo este podcast en redes sociales. Hasta la próxima, si Dios lo permite.
Saludos y bendiciones, muchas gracias EmsaMedia
✝️ La crucifixión de Jesús, un plan de salvación para toda la humanidad
📖 El doctor Miguel Ángel Lutzow Steiner compartió una afirmación que rompe con una idea extendida por siglos: la muerte de Jesucristo no puede atribuirse solo a un pueblo o nación. “Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo”, citó, al remarcar que Jesús entregó su vida de manera voluntaria.
🕊️ El señalamiento apunta a una raíz más profunda detrás de este hecho histórico. “Los judíos no mataron al Señor, el plan de salvación ya estaba establecido desde la eternidad”, comentó, dejando en claro que la crucifixión formaba parte de un propósito mayor.
🕯️ A lo largo de la historia, el pueblo judío ha sido perseguido bajo esta acusación. “Han padecido persecución, destierro y exterminio”, expresó, recordando episodios como la inquisición, el holocausto n**i y conflictos más recientes tras la creación del Estado de Israel.
🙏 Desde el enfoque bíblico, la responsabilidad cambia de dirección. “Tu pecado y mi pecado nos hacen directamente culpables de la muerte de Cristo”, afirmó, al señalar que la crucifixión representa el sacrificio por toda la humanidad y no por un grupo en particular.
💭 Sin dudar, el mensaje apunta hacia una reflexión personal más que histórica. “Antes de juzgar a otros, veamos la viga en nuestros ojos”, concluyó, insistiendo en que cada persona será juzgada de forma individual y que la esperanza está en la fe en Cristo.
https://www.emsavalles.com/NL271811/la-crucifixion-de-jesus-un-plan-de-salvacion-para-toda-la-humanidad