09/04/2026
A veces nos enseñaron que sentir mucho era un problema, que llorar era debilidad o que callar era la mejor forma de “ser fuertes”. Pero lo que no se expresa no desaparece… se queda dentro, buscando la manera de salir.
Nombrar lo que sentimos no nos hace frágiles, nos hace honestos con nosotros mismos. Expresar emociones no es perder el control, es aprender a habitarnos con más conciencia y respeto.
Permitirte sentir, hablar, llorar o incluso no saber exactamente qué pasa dentro de ti… también es parte del proceso. Y no, no te hace débil. Te hace humano.