14/11/2025
😔💔“De jugar en el campo, a estar condenado 17 años.”
“Yo tenía todo pa’ ser futbolista. Desde morrito jugaba en mi casa y mi mamá decía que tenía estrellas en los pies. A los 7, 8 años ya entrenaba diario. Me vieron jugar en torneos, me llevaron a CU, pasé por la cantera, llegué a Fuerzas Básicas… hasta quedé registrado en segunda división con el América. Yo ya me veía en la grande. Pero la economía no perdona. No había ni centavo para el camión. Mis papás hacían milagros para llevarnos a entrenar. A veces salía llorando porque no podía viajar a los torneos, y aun así seguí luchando. Ese era mi sueño.
Pero un día me troné la rodilla. Ahí mi camino se torció. Dejé de entrenar, me empecé a juntar con banda que no me sumaba. Entre el cotorreo, la mar* huana, las p* das… me fui perdiendo. Y de repente ya no estaba en las canchas: estaba en la calle, donde lo fácil se vuelve costumbre. Y mira qué ironía: por un robo que ni cometí, por un c* chillo de cocina que ni era mío, por una camioneta de Sabritas que nunca toqué… me dieron 17 años, 6 meses. Ni mercancía traía, ni arma, ni intención. Pero así es el sistema: cuando te toca, te toca. Entré b* rracho por unas chelas… y amanecí con una sentencia encima.
Al principio despertaba llorando. Te lo juro. Yo decía: ‘¿Cómo puede ser que tenía todo para brillar… y acabé aquí encerrado?’. Mi mamá siempre me decía: ‘Haz brillar tus estrellas, no las entierres’. Y yo me las enterré solito. Pero aquí adentro, aunque suene raro, el fútbol me salvó. Soy el goleador del penal, todo mundo me conoce: ‘¿Quien es el Pollo? El que juega fútbol’. Así sobrevivo, así respiro. Cuando piso la cancha me acuerdo de quién fui… y de quién todavía puedo ser.
Sí, me arrepiento. Me arrepiento un ch* ngo. Me duele ver a mis compas en la tele, levantar copas, cumplir sueños. Y yo aquí, viendo la vida pasar detrás de rejas. Pero también aprendí que si fuerzas al destino, te sale mal. Todo llega a su tiempo. Yo rezo antes de jugar, antes de dormir, antes de todo. Yo prometí que saliendo de aquí iba a cambiar mi camino.
Me dieron la preliberación con 8 años 9 meses. Voy para 6. Me falta poquito. Y cuando salga, iré por mi madre y por el balón… no vuelvo a esta vida jamás. Quiero regresar al fútbol, aunque ya no sea profesional. Quiero jugar, trabajar, mantenerme de esto, valerme por lo que sí sé hacer: brillar con los pies. Yo ya viví la vida buena y la vida mala. Y hoy sé cuál quiero. Cuando salga, el Pollo renace.”
⚽🥺 Testimonio de Aldair “El Pollo”, ex jugador de fuerzas básicas, goleador del penal y sobreviviente de sus propias decisiones.