26/03/2026
Los límites son una expresión de amor propio: definen lo que es saludable para mí y protegen mi bienestar emocional.
No se trata de rechazar a otros, sino de respetarme lo suficiente como para no dejarme de lado.
Poner límites implica reconocer mis necesidades, validar lo que siento y comunicarlo con claridad y respeto.
Es aprender a decir “sí” desde el deseo genuino y “no” sin culpa, sosteniendo mi decisión con firmeza.
Como afirma Virginia Satir: “Aprendemos a ponernos en contacto con nosotros mismos y a respetarnos cuando honramos nuestros propios sentimientos.”