13/04/2022
El lifting con hilos tensores es un tratamiento destinado a tensar y rejuvenecer el aspecto del rostro y del cuello mediante un levantamiento natural de la piel y combatir, de esta forma, la caída de tejidos, la flacidez, el descolgamiento o la falta de tono facial.
Es una técnica en donde se utiliza anestesia local, provocando dolor nulo a leve, rápida y no invasiva que consiste en introducir estos hilos tensores, que son reabsorbibles, debajo de la piel, donde se fijan para que cumplan su función.
La absorción de los hilos es en promedio a los 40 días de su aplicación pero su efecto dura entre un año a un año y medio, tiempo en el que estimula de manera natural la formación de colágeno.
Eso sí, un resultado adecuado sólo puede venir del trabajo de unas manos expertas y de un profesional de la salud, puesto que los hilos tensores deben colocarse en el plano adecuado de la piel y en una localización anatómica concreta para que lleven a cabo su acción de mejorar la consistencia de la dermis y el efecto tensor para que, de este modo, se pueda combatir la flacidez y los tejidos caídos de la cara y el cuello.