25/01/2021
El hijo del personal de salud merece lo mejor del mundo para mí.
Primero aprendió a quedarse encerrado, sin contacto con nadie. Aprendió a esperar en la puerta del baño sin posibilidad de abrazo hasta después de la ducha.
Aguantó nuestro mal humor por cansancio, estrés, la angustia, la incertidumbre o nuestra preocupación y pensó, seguramente, muchas veces, si podíamos morirnos…
Sin cuestionamientos, aguantó el aislamiento por contacto estrecho al menos una vez y también por covid.
Los hijos del personal de salud, aún no pueden expresar todo lo que han vivido en este año, sólo aprendieron a esperar, a llorar en silencio, a fortalecerse solitos y pedir deseos que nunca sabremos.
El hijo del personal de salud es bebé, niña, niño, adolescente o ya mayorcitos y quiere tener una madre/padre común.
Al hijo del personal de salud le duele el corazón diariamente y nosotros los trabajadores de la salud nos levantamos cada día sabiendo todo eso…
Mí abrazo de corazón a todos, las hijas y los hijos de los trabajadores de la salud.