Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo.

  • Home
  • Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo.

Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo. Terapeuta Existencial Paliativo y Tanatologico. Escribidora / Autor: Solter@syParid@s

28/01/2026

no te define quien decide quedarse, te define tu DESICION. de Amarte...

terapeuta existencial

“Más allá del impacto visual, la obra plantea una reflexión inquietante. La nube, símbolo de lo etéreo y lo inalcanzable...
23/01/2026

“Más allá del impacto visual, la obra plantea una reflexión inquietante. La nube, símbolo de lo etéreo y lo inalcanzable, aparece atrapada en un espacio humano, solo para desaparecer casi de inmediato. NO PUEDE TOCARSE. NO PUEDE CONSERVARSE. SOLO PUEDE OBSERVARSE…”
… como LA VIDA MISMA.



Una nube flotando dentro de una habitación parece un truco digital, pero ocurrió de verdad. En una sala cerrada, silenciosa y vacía, algo imposible tomó forma durante apenas unos segundos, dejando atónitos a todos los que lo presenciaron.

El responsable fue **Berndnaut Smilde**, un artista neerlandés que logró crear una nube real en el interior de espacios arquitectónicos. Su obra, conocida como *Nimbus*, no utiliza efectos especiales ni proyecciones. Se trata de una nube auténtica, formada mediante un control extremadamente preciso de la temperatura, la humedad y la iluminación del entorno.

El proceso es tan delicado que la nube solo existe por unos instantes antes de disiparse. Para lograrlo, Smilde ajusta las condiciones del aire hasta alcanzar el punto exacto en el que el v***r de agua se condensa, creando una masa suspendida que imita perfectamente a una nube natural. La luz juega un papel clave: sin la iluminación adecuada, la nube simplemente no se percibe.

Más allá del impacto visual, la obra plantea una reflexión inquietante. La nube, símbolo de lo etéreo y lo inalcanzable, aparece atrapada en un espacio humano, solo para desaparecer casi de inmediato. No puede tocarse. No puede conservarse. Solo puede observarse.

Es arte, ciencia y poesía mezcladas en un instante irrepetible. Una demostración de que incluso lo más imposible puede existir… aunque sea solo por un momento.
Facebook

Empatía, acompañamiento, respeto al proceso individual, , etc... También son parte del lenguaje del Amor.La terapia es p...
19/01/2026

Empatía, acompañamiento, respeto al proceso individual, , etc... También son parte del lenguaje del Amor.

La terapia es para todos, porque todos somos involucrados en el proceso ... Desde nuestros propios procesos.


Terapeuta

18/01/2026

En la transición "vida-muerte", ¿Que determina si un Espíritu dedica este "instante" para manifestarse, o *simplemente observa silenciosamente*?

R:
Su Conocimiento de La Ley del AMOR

Tanatologia y Cuidados Paliativos Espirituales
Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo.



Destacar

12/01/2026

“Esto” continuará… eternamente.

… a menos que, Decidas Despertar.

Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo.

...
08/01/2026

...

El artista italiano Salvatore Garau vendió en una subasta una escultura “invisible” titulada Io Sono (“Yo soy”) por más de 18.000 dólares, desafiando las ideas tradicionales sobre lo que puede ser el arte. La obra no tiene ninguna forma física.

En lugar de un objeto, el comprador recibió un certificado de autenticidad. Según el concepto del artista, la pieza ocupa un espacio de 5×5 pies, donde su presencia debe ser imaginada y no vista.

Garau sostiene que el arte no necesita una sustancia material para existir. Compara el arte invisible con ideas, creencias e incluso con fuerzas como la gravedad, que son reales a pesar de no poder verse.

El arte conceptual tiene una larga historia de priorizar el significado sobre los materiales. Esta venta recuerda a movimientos anteriores en los que la idea detrás de la obra tenía más valor que su ejecución física.

La pieza ha generado un intenso debate sobre el valor, la percepción y la autoría en el arte contemporáneo. Sus defensores la consideran provocadora y reflexiva, mientras que sus críticos cuestionan dónde deberían trazarse los límites del arte.

08/01/2026

No es falta de amor propio… es desconocimiento total y adormecimiento inconsciente.

Una vez que Eliges (Libre Albedrío), El Conocimiento de Amarte para Amar… La dinámica en la vida cambia totalmente.
Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo.

Destacar

Una explicación didáctica, sencilla y Hermosa, para una información tan valiosa y profunda.Me encantó.
08/01/2026

Una explicación didáctica, sencilla y Hermosa, para una información tan valiosa y profunda.
Me encantó.

07/01/2026

Hay ocasiones que LA UNICA SALIDA , aunque no lo parezca posible ES... Que en "alguien" quepa La Prudencia he inicie con un proceso de terapia.
y "las piezas" SOLAS", en El Proceso, irán tomando Su lugar.
.. NUNCA ES *DEMASIADO TARDE.
Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo.
sesiones individuales
Disponibles

Algunas veces, por no decir que CONSTANTEMENTE, La Totalidad, DIOS, está *en Conversación Directa con Nosotros* ..  el p...
05/01/2026

Algunas veces, por no decir que CONSTANTEMENTE, La Totalidad, DIOS, está *en Conversación Directa con Nosotros*
.. el punto es que nos creemos desconectados.

Pon sincera intención y atención, desde EL AMOR, y entonces, te parecerá magia ... Cuando en realidad ES REALIDAD.

El británico Rob Hoey disfrutaba de un baño junto a su hija frente a la costa de la Isla Norte de Nueva Zelanda cuando una escena tranquila tomó de pronto un giro inesperado. 🌊👨‍👧

De repente apareció un grupo de delfines que los rodeó formando un círculo cerrado, empujándolos suavemente para que permanecieran dentro. Rob intentó alejarse en varias ocasiones, pero dos delfines lo guiaban de vuelta al centro, como si intentaran protegerlos de un peligro invisible. 🐬✨

Poco después, la razón se hizo evidente: un gran tiburón blanco, de aproximadamente tres metros de longitud, se acercaba a la zona. En ese momento, el comportamiento de los delfines cambió por completo: comenzaron a golpear la superficie del agua con sus colas y a moverse de forma rápida y coordinada, en un claro intento de intimidar al tiburón y alejarlo. 🦈⚡

Durante unos cuarenta minutos, los delfines mantuvieron ese círculo protector alrededor de Rob y su hija, sin dejarlos salir hasta que el tiburón finalmente se retiró. Solo entonces permitieron que ambos abandonaran el círculo y alcanzaran un lugar seguro.

El incidente fue documentado por un socorrista ante la mirada de varios bañistas y se suma a los numerosos casos en los que los delfines han demostrado un comportamiento defensivo extraordinario, protegiendo a los humanos de posibles ataques de tiburones. 🐬🤍

Tal vez el mundo como crees conocerlo,olor requiere de tu parte, una mirada más cercana, más atenta... Más humilde.Lo Am...
05/01/2026

Tal vez el mundo como crees conocerlo,olor requiere de tu parte, una mirada más cercana, más atenta... Más humilde.
Lo Amoroso, no siempre llega de maneras convencionales...

Dejó la civilización para vivir en el bosque con un lince, un jabalí y un cuervo ladrón. Algunos la llamaron loca. Ella les demostró lo contrario.

En 1971, una joven científica polaca llamada Simona Kossak tomó una decisión que dejó a todos desconcertados.

Tenía formación. Tenía credenciales. Venía de una de las familias artísticas más prestigiosas de Polonia: su abuelo era Wojciech Kossak, el pintor legendario cuyas obras cuelgan en museos.

Podría haber tenido un puesto cómodo en la universidad. Un apartamento moderno en Varsovia. Una carrera convencional estudiando la naturaleza desde una distancia segura.

En cambio, Simona hizo la maleta y se internó en el bosque de Białowieża.

Y se quedó allí más de treinta años.

Białowieża no es un bosque cualquiera. Es uno de los últimos fragmentos de bosque primario de Europa: antiguo, casi intacto, anterior a la memoria escrita. Allí los árboles crecen tan altos que parece que sostienen el cielo. Los lobos aún aúllan por la noche. Y el bisonte europeo sigue siendo parte del paisaje.

Es el tipo de lugar donde todavía se puede escuchar cómo sonaba el mundo antes de que los humanos empezaran a construir ciudades.

Simona encontró una vieja casa forestal en un claro, en el corazón del bosque. Sin electricidad. Sin agua corriente. Sin vecinos a kilómetros.

Solo árboles. Silencio. Y lo salvaje.

La mayoría habría aguantado una semana.

Simona aguantó décadas.

Pero no estaba sola.

Compartió su vida con un lince. No era una mascota: un lince no se convierte en “mascota”. Pero aquel animal había quedado huérfano y Simona lo sacó adelante. Por las noches, el gran felino se acurrucaba cerca, con ese ronroneo grave que suena como un trueno lejano.

También crió a un jabalí llamado Żabka, que la seguía por el bosque como un perro fiel, gruñendo bajito cuando ella le hablaba.

Y luego estaba Korasek.

Korasek era un cuervo, pero no cualquier cuervo. Era brillante, travieso y absolutamente devoto del caos. Se lanzaba en picado contra ciclistas que pasaban por el bosque, robaba objetos brillantes a los despistados y le llevaba a Simona “regalos”: monedas, botones, trocitos de papel metálico.

Se posaba en su hombro mientras ella trabajaba, graznando comentarios sobre todo lo que hacía.

Los vecinos susurraban que Simona era una bruja. ¿Cómo si no explicarlo? Los animales la seguían. Las aves se posaban en su mano extendida. Los ciervos se acercaban sin miedo.

Ella les hablaba y, de algún modo, parecían entender.

Pero Simona no estaba lanzando hechizos.

Estaba escuchando.

La mayoría camina por la naturaleza hablando, haciendo ruido, imponiendo su presencia. Simona hacía lo contrario. Aprendió a moverse en silencio, a observar con paciencia, a dejar que el bosque le enseñara su ritmo.

Estudió el comportamiento animal no desde los libros, sino viviendo entre ellos. Observó y describió conductas que rara vez se registraban de cerca. Y ayudó a recordar algo simple: los animales no son máquinas de instinto; tienen temperamento, vínculos y formas complejas de relacionarse.

Su trabajo influyó en la manera en que mucha gente entendía la vida salvaje.

Pero su labor más importante no estaba solo en artículos.

Estaba en el propio bosque.

Porque mientras Simona estudiaba la naturaleza, otros querían destruirla.

Había presión para talar árboles antiguos. Había planes para abrir caminos. Había burócratas diciendo que el bosque era “demasiado salvaje”, que debía “gestionarse”, controlarse, volverse productivo.

Simona se enfrentó a todo eso.

Escribió. Denunció. Dio entrevistas donde hablaba sin rodeos de lo que se perdería si el bosque caía. Se plantó delante de máquinas.

Se ganó enemigos poderosos.

No le importó.

“Este bosque ha sobrevivido miles de años”, decía. “¿Quiénes somos para decidir que termine en nuestras manos?”

Su casa se volvió un símbolo. Llegaron periodistas de distintos lugares para fotografiar a la mujer que vivía entre animales. Se hicieron reportajes y documentales. Su historia se extendió.

Y, poco a poco, algo empezó a moverse.

La atención pública creció. La presión social aumentó. El bosque, cada vez más observado y discutido, fue sumando medidas de protección y reconocimiento.

Los árboles que ella amaba, en gran parte, siguieron en pie.

Simona Kossak vivió allí hasta 2007, cuando la enfermedad por fin la obligó a alejarse. Murió el 15 de marzo de 2007, a los 63 años.

Pero su legado no murió con ella.

Hoy, el bosque de Białowieża sigue siendo uno de los últimos grandes refugios de vida salvaje en Europa, un recordatorio vivo de lo que el continente fue. Hay senderos que la gente recorre donde Simona caminó durante años. Y en los claros aún se ven bisontes pastando.

Científicos y naturalistas siguen aprendiendo allí, con una mirada más cercana, más humilde, más atenta.

Y en algún lugar entre esos árboles antiguos, quizá, un descendiente de Korasek esté robando algo brillante a un caminante distraído.

Simona Kossak demostró algo que el mundo moderno necesita recordar con urgencia:

Que no tienes por qué elegir entre ciencia e intuición. Entre civilización y naturaleza. Entre ser humano y formar parte de ella.

Demostró que, a veces, la ciencia más rigurosa empieza con algo tan simple como prestar atención. Que la comprensión más profunda nace del respeto, no del dominio.

Demostró que una sola persona, viviendo de verdad y defendiendo con fiereza lo que ama, puede cambiar el destino de un ecosistema.

La llamaron bruja porque hablaba con los animales.

Ella se llamó científica porque escuchaba.

Y pasó más de treinta años en una casa en el bosque, sin electricidad, rodeada de vida salvaje, protegiendo un lugar antiguo de un mundo moderno que había olvidado cómo quedarse quieto.

Simona Kossak no estaba huyendo de la civilización.

Estaba protegiendo algo mucho más valioso de lo que la civilización podía ofrecer.

Y gracias a ella, ese bosque sigue en pie.

Fuente: Culture.pl ("La vida extraordinaria de Simona Kossak", 22 de julio de 2015)

Hay una escena en El Rey León que es más profunda de lo que Disney pretendía y más honesta de lo que muchos adultos tole...
05/01/2026

Hay una escena en El Rey León que es más profunda de lo que Disney pretendía y más honesta de lo que muchos adultos toleran.

Timón y Pumba están tirados mirando el cielo.
Pumba, el jabalí. El lento. El que nadie consulta. El que “no da para pensar”.

Y Pumba dice algo así como:
“¿Y si las estrellas no son más que bolas de gas gigantes, flotando a millones de kilómetros?”

Silencio.

Timón ni lo piensa.
No lo analiza.
No lo cuestiona.
No lo refuta.

Lo descarta.

No porque esté mal.
Sino porque lo dijo Pumba.

Y ahí está todo el problema humano resumido en diez segundos de caricatura.

Pumba tenía razón.
Literalmente razón.
Científicamente correcta.
Pero eso es irrelevante cuando el mensajero no tiene permiso.

Porque aceptar que alguien “mal catalogado” diga algo verdadero tiene un costo.
Y no es pequeño.

Aceptar esa idea implicaría:
– Reordenar jerarquías internas.
– Reconocer que el criterio previo estaba mal.
– Admitir que el prejuicio funcionó como filtro cognitivo.

Y eso cansa.
Eso incomoda.
Eso obliga a trabajar.

Mucho más fácil decir:
“No digas mamadas, Pumba”.

La certeza, en este mundo, solo es tolerable cuando viene de una autoridad legitimada.
Y esa legitimación casi nunca es cognitiva.

Es social.
Es jerárquica.
Es emocional.

El jefe puede estar equivocado, pero es el jefe.
El líder puede decir una estupidez, pero es el líder.
El popular puede repetir un error, pero tiene seguidores.

El nuevo, el incómodo, el antipático, el que no cae bien…
aunque traiga datos, análisis, fundamento…
mejor lo hacemos a un lado antes de que nos obligue a pensar.

Y en internet esto se vuelve grotesco.

No saben quién eres.
No han visto tu cara.
No conocen tu historia.
No entienden el contexto.

Pero si afirmas algo con certeza, aunque sea verificable, ocurre el ritual:
– Ridiculizar.
– Simplificar.
– Atacar a la persona.
– Evitar el trabajo de refutar el argumento.

Porque refutar requiere esfuerzo.
Y burlarse es gratis.

No pido que me crean.
Eso sería cómodo y peligroso.

Pido algo más molesto:
Que trabajen.

Que ataquen los fundamentos.
Que encuentren los huecos.
Que desmonten el argumento si pueden.

Me encanta cuando me “quitan lo pendejo”.
De verdad.
Es la forma más eficiente de aprender.

Pero eso implica aceptar que uno puede estar incompleto.
O equivocado.
O que Pumba, chingada madre, tenía razón.

La certeza incomoda cuando no viene con permiso.
Cuando no pidió audiencia.
Cuando no pasó por el filtro del prejuicio correcto.
El que afirma cae gordo, molesta.

Y quizá por eso preferimos seguir mirando las estrellas…
sin preguntarnos de qué están hechas.

Total, pensar cansa.
Y cuestionar al grupo siempre ha sido más peligroso que estar equivocado.

Aunque el pi**he jabalí esté señalando el cielo correctamente.

Facebook

Recomendable

Pd…
Evita juzgar al mensajero… lee y practica UCDM… y si te es posible, ve a terapia.
Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo.

Address


83287

Telephone

+6621840955

Website

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Patricia Flores Felix, Escritora, Terapeuta existencial paliativo. posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

  • Want your practice to be the top-listed Clinic?

Share

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram