01/01/2026
El portal 2026 ya está abierto.
No lo marca el calendario, lo anuncia el espíritu.
Es un umbral sagrado donde el tiempo se vuelve maestro
y el alma es invitada a recordar quién es.
El viaje de 360 días comienza ahora
como comienzan las obras divinas:
en silencio, en lo invisible,
en ese susurro interno que no grita, pero insiste.
No cruzas este portal con expectativas humanas,
lo cruzas con entrega.
Aquí no se pide entender,
se pide confiar.
Porque Dios no revela el camino completo,
solo enciende la luz suficiente para el siguiente paso.
Cada día será una semilla.
Algunas germinarán en gozo,
otras romperán la tierra desde el dolor.
Ambas vienen del mismo amor,
porque el cielo no busca comodidad,
busca expansión de conciencia.
Este portal te despoja de máscaras,
te vacía de lo que no es verdad,
te regresa a la esencia.
No para castigarte,
sino para recordarte que nunca estuviste rota,
solo distraída de tu origen.
360 días para aprender a habitarte,
para escuchar a Dios en el cuerpo,
para sanar memorias,
para honrar procesos,
para caminar con fe incluso cuando la lógica se queda atrás
—que se quede, no la necesitamos siempre 😌—.
Cruza este portal con reverencia.
No corras, no fuerces, no controles.
Permite que el espíritu te guíe
y que la vida haga su trabajo sagrado.
El portal está abierto.
El cielo ya hizo su parte.
Ahora te toca a ti decir:
“Aquí estoy. Haz en mí lo que tengas que hacer.”
Y créeme…
cuando el alma dice eso,
nada vuelve a ser igual 🌿✨