Psicoterapia y Coaching de vida RF

Psicoterapia y Coaching de vida RF Psicóloga y Psicoterapeuta especialista en hipnosis y trauma. Entregada y comprometida con ayudar a los demás a hacer sus sueños realidad.

Experiencia: Maestría en Psicoterapia Ericksoniana, Especialidad en Psicología Clínica y Hospitalaria, Diplomado en Terapia de pareja, Terapia infantil, Técnicas en Hipnosis Ericksoniana, Psicología del deporte, Diplomado en Hipnoterapia Ericksoniana Estratégica, Master en Terapia Breve Estratégica en el Centro de TBE de México, Diplomado en Hipnosis avanzada, Certificación internacion por la fund

ación Milton H. Erickson, cursando actualmente Maestría en Hipnoteripia Ericksoniana y Diplomado en Arteterapia y Diplomado Terapia Breve Ericksonianabasada en los 11 principios Ericksonianos

La semilla que crecía en silencioHabía una vez una semilla muy pequeña que vivía bajo la tierra.  No sabía exactamente q...
25/02/2026

La semilla que crecía en silencio

Había una vez una semilla muy pequeña que vivía bajo la tierra.
No sabía exactamente qué quería ser, pero sentía —muy adentro— que había algo esperándola arriba, algo que todavía no podía nombrar.

A veces se desesperaba.
A veces pensaba que no estaba avanzando.
A veces creía que no tenía suficiente fuerza.

Pero la tierra, que era sabia y paciente, le decía en voz bajita:

“No te preocupes. Tú creces incluso cuando no te das cuenta".

La semilla no siempre le creía, pero seguía respirando, sintiendo, descansando.
Y cada día, sin hacer ruido, algo dentro de ella se acomodaba un poquito más.

Un día, sin aviso, sintió un impulso suave.
No era prisa.
No era exigencia.
Era como una invitación.

Y entonces, muy despacito, abrió una grieta.
Una grieta tan pequeña que nadie la habría notado… excepto ella.

La tierra sonrió.
“Eso es”, le dijo. “No necesitas más.”

La semilla siguió avanzando, a su ritmo, sin compararse con nada.
Y cuando por fin asomó a la luz, descubrió que no tenía que ser perfecta para crecer.
Solo tenía que permitirse hacerlo.

Y así, con cada día, se volvió un brote.
Y luego una planta.
Y luego algo más grande, más fuerte, más pleno de lo que alguna vez imaginó.

Pero nunca olvidó lo que la tierra le enseñó:

Que crecer no siempre se siente como crecer.
Que avanzar no siempre se nota.
Y que a veces, lo más importante ocurre en silencio.

Con amor
Fa 🥰🫶🏻✨

Y mientras estás aquí, leyendo esto… tu atención se va enfocado mas y más adentro de ti ahora o dentro de unos segundos…...
11/10/2025

Y mientras estás aquí, leyendo esto… tu atención se va enfocado mas y más adentro de ti ahora o dentro de unos segundos… puedes notar cómo algo empieza a abrirse… como quien está receptiv@ a aprender o desaprender

Porque hay partes de ti que han estado esperando… no con urgencia, ni con enojo… sino con esa paciencia que solo el cuerpo conoce.

Tal vez has sentido que algo no te pareció… pero no lo dijiste. 
Tal vez has sentido que algo te dolió… pero no lo mostraste. 
Tal vez has sentido que necesitabas algo… pero no lo pediste. 
Y quizás no sabes si eso fue por prudencia… o por miedo… o por amor mal entendido.

Ignorarte no siempre se siente como violencia. 
A veces se disfraza de productividad, de compromiso, de “ya casi termino”, de "sacrificio", de "amor". 
Pero tu mente inconsciente lo sabe. 
Y cuando te ignoras, tu mente inconsciente insiste. 
Primero con incomodidad. Luego con malestar.

Tal vez ha sido silenciada la emoción que pedía espacio. 
Y a veces llega la gota que derrama el vaso… y los demás no entienden por qué. 
Si solo era una gota, si no era para tanto… 
Pero no era la gota… sino todo lo que ya te habías guardado, todo lo que ya habías aguantado.

Y tú puedes preguntarte si ignorarte ha sido útil
o si simplemente ha sido lo que aprendiste a hacer para no incomodar para no perder cariño… para no parecer compliacad@.

Pero el cuerpo no ignora. 
El cuerpo recuerda. 
Y cuando tú antes no decías "esto no me hace bien”… el cuerpo lo dice por ti. 
Con ansiedad o con tensión, o con insomnio
Con síntomas que no sabías que eran mensajes.

Y mientras eso ocurre… puedes notar que no basta con amar a otros. 
Es necesario también amarnos a nosotros
A veces amarnos a nosotros también es decir: “esto no me hace bien.”

Y el peligro de ignorarte no siempre se siente como peligro. 
A veces se siente como costumbre. 
Como “no es tan grave”. 
Como “ya pasará”. 
Como “no quiero molestar”.

Y tú puedes imaginar que hay una parte de ti que ya se cansó de aguantar.
Que no quiere gritar, ni exigir, ni pelear. 
Solo quiere ser escuchada… sin tener que enfermar para ser vista. -->

10/10/2025
Mientras el día ha sido vivido, y el cuerpo ha sentido lo que tenía que sentir…  Mientras la luz ha cambiado, y los días...
09/10/2025

Mientras el día ha sido vivido, y el cuerpo ha sentido lo que tenía que sentir…
Mientras la luz ha cambiado, y los días van pasando…
Tal vez ya ha sido percibida la necesidad de pausa.
Quizás ya ha sido reconocida la parte que no quiere hacer más.
La que necesita des-can-sar…

Cuanto más intentas entender, más fácil se vuelve no tener que entender.
Descansando sin reglas. Sin tener que hacer nada.

A medida que sigues leyendo, tu cuerpo va destensándose saludablemente.
Tú tienes un cuerpo… y tu mente, tu entrecejo, tu mandíbula, tus hombros… van relajándose con cada exhalación.

Yo no sé si es tu mente la que ya se ha relajado…
o si es tu cuerpo el que está enseñándole cómo hacerlo.

Tú puedes imaginar cómo sería verte en un espejo con los ojos cerrados…
Tal vez con la ropa que tienes ahora… o después de una ducha con agua fría o caliente…
Ya con tu ropa cómoda, sin hacer nada… o disfrutando eso que te hace bien.
Y también puedes imaginar que esa parte de ti en el espejo sabe cómo descansar profundamente.
Puedes fijarte qué se relaja primero: ¿su cuerpo? ¿su mente? ¿sus emociones?

Porque esa parte de ti ya sabe algo que tú no sabes que sabes…
Como cuando, ya dormid@, sueltas la lengua porque te relajas…
Y también puedes imaginar que esa parte de ti en el espejo sabe cómo descansar profundamente… aún más que tú conscientemente, mucho más.

Soltando la sobreexigencia como quien deja caer una mochila pesada…
Tal vez tengas curiosidad de descubrir qué se va a relajar primero…
¿Tu cuerpo? ¿Tu mente?
¿O una emoción que ya se serenó naturalmente?

Me pregunto cómo te ves cuando descansas.
Me pregunto de qué formas has sido amable contigo al sentirte cansada… o después de haber hecho esfuerzo.
Me pregunto qué partes de tu cuerpo, en ese espejo, ya están sintiendo alivio.

Y tú puedes envidiar un momento la plenitud y la calma de esa parte de ti en el espejo…
Es tan flexible… como un gatito, como un perrito que no se impide descansar cuando su cuerpo se lo pide.
Como cuando uno tiene hambre… y alguien come enfrente… y se nos antoja ese placer.

Pero esa parte de ti también eres tú. Y te ama.
Fíjate cómo se va saliendo del espejo… y te invita a entrar en él… o te abraza amablemente.
Tal vez el reflejo no solo te abraza, sino que te recuerda algo que habías olvidado.
Yo no sé qué… pero tu mente inconsciente, tu cuerpo consciente, sí lo sabe.

Porque descansar no es rendirse…
sino volver a ti.

Seguramente tienes muchas responsabilidades. Si es así, respirarás profundamente.
Y aunque sea así, necesitas descansar.
Si es así, respirarás profundamente de nuevo.
Tú puedes imaginar que haces una pausa… o que te relajas.
El descanso no es una meta, sino una forma de estar contigo.

Descansando… su-fi-cie-te…
Fíjate cómo tú y el reflejo se van volviendo uno solo…

Y mientras te preguntas si ya estás descansando…
o si estás por descansar…
o si simplemente estás recordando cómo se descansa…
Eres su-fi-cie-te…
El cuerpo ya ha comenzado a hacerlo.
Descansando plácidamente, despreocupadamente, sabrosamente, plenamente… disfrutando.

Y no importa si le pones pretextos a tu reflejo ya descansando…
Tarde o temprano, descansarás tú también.
Ya no habrá nada que envidiarle…
porque tú ya estarás gozando también de ese disfrute tan saludable… el tiempo que tú lo necesites.

Porque no sé si te ha pasado… dormir toda una noche y sentir que no descansaste… pero también puede pasar… tomar una siesta de 20 minutos y sentir que descansaste por horas.
Porque no se trata de dormir más… sino de aprender a descansar profundamente.

Tú puedes volver a tus actividades… y llevarte lo que sea útil contigo de este ejercicio…
como cuando nos vamos quedando con un buen sabor de boca o recordamos algo que nos hace bien.

Hipnosis para el cora🫀
Con amor Psic. Rhona Fabiola Hipnoterapeuta Ericksoniana

Lo esencial es invisible a los ojos,  dijo el Zorro al Principito.Tu cuerpo hace muchas cosas por ti naturalmente.Tú est...
08/10/2025

Lo esencial es invisible a los ojos,
dijo el Zorro al Principito.

Tu cuerpo hace muchas cosas por ti naturalmente.
Tú estás respirando…
aunque no lo notes todo el tiempo.
El aire…
está contigo…
todo el día.

Hay aire en tu casa…
en tu ropa…
en tu piel.
Y aunque no lo veas…
tu cuerpo sí lo siente.
Mientras estás leyendo ya respiraste
Y mientras eso sigue sucediendo
tu sistema nervioso lo va recibiendo
y lo va agradeciendo.

Es natural… que ciertos aires…
te hagan sentir más tranquil@… más tú.
Hay aires suaves…
aires frescos…
aires que tocan sin incomodar.
Y tú… puedes imaginar uno ahora o después.
Un aire que respira contigo…
que va entrando… amorosamente
que va saliendo… libremente.
Un aire que te acompaña
como una presencia amable.

Y mientras respiras
puedes imaginar que ese aire tiene un aroma
o un ritmo agradable
una forma que te hace bien.
Yo no sé cuál sea esa forma
pero tu mente inconsciente… sí lo sabe.
Y también sabe contar.

Tú aprendiste los números…
tú sabes cuál es la mitad de diez.
Tú puedes contar del cinco al uno…
y con cada número que iras leyendo …
ese aroma…
ese aire…
ese ritmo…
ira entrando más…
y más…
y más profundo…
adentro de ti.

Cinco… el aire toca tu piel.
Cuatro… el aire va llegando a tus pulmones.
Tres… el aire se va acomodando en tu pecho.
Dos… el aire va bajando hasta tu abdomen.
Uno… el aire se va integrando saludablemente…
a todo tu ser pro fun da mente.
Como una medicina invisible…
que va cu ran do…
que va nutriendo…
justo ahí…
donde tu cuerpo lo necesita.

Y luego…en algún momento
vas exhalando…
Y eso que sale… no es malo.
Solo va tomando…
el lugar saludable que le corresponde:
afuera de ti.

Porque el aire… también regula tu sistema nervioso.
Lo va cuidando, consolando o sanando pero de cualquier forma te va dando fuerza de vida.

Y tú… puedes recibir todo ese oxígeno
como parte de tu descanso…
como parte de tu forma única…
y natural…
de volver a ti.

Respirando len..ta..men..te…
respirando saludablemente
pro fun da men te
como quien se va reparando
RESPIRANDO.

Incluso… aunque tu mente consciente olvide este ejercicio
cuando eso suceda
tu mente inconsciente lo seguirá recordando para ti
automáticamente
para regalarte paz
alivio…
o tranquilidad

Tú alguna vez has recibido un regalo.
Y ahora que el aire ya entró
Tú ya abriste este regalo
y algo dentro de ti…
ya empezó a cambiar sin esfuerzo.
Tal vez no lo notes aún…
pero tu mente inconsciente…
ya lo sabe.

Y seguirá recordándolo por ti…
automáticamente…
cada vez que necesites recibir ese regalo que no se ve pero se siente
Como una medicina invisible…
que te cuida…
que te acompaña…
que te va reconectando contigo saludablemente disfrutando.

Con amor
Psic. Rhona Hipnoterapeuta

No tengo los derechos de autor de la imagen

Hay colores en tu día a día…  en tu ropa, en lo que comes, en tu casa.  Y hoy… estás usando al menos uno sobre tu cuerpo...
07/10/2025

Hay colores en tu día a día…
en tu ropa, en lo que comes, en tu casa.
Y hoy… estás usando al menos uno sobre tu cuerpo.
Tal vez lo elegiste con calma…
o simplemente te pusiste lo primero que encontraste limpio…
algo que no necesitaba planchar.

Y eso… también está bien.

Es natural… que ciertos colores…
te hagan sentir más tranquil@… más segur@… más tú.
Hay colores… para todo.
Y aunque no lo sepas conscientemente…
tu mente inconsciente… sí lo sabe.
Los colores influyen en tu sistema nervioso…
acompañan tu estado interno.
Algunos te regulan… te cuidan…
otros te dan energía…
otros te alertan…
y todos… te hablan sin palabras.

Y mientras estás leyendo esto…
puedes imaginar un color… o dos…
o los que tú necesites.
Colores que respiren contigo…
que te arropen… sin exigencia…
como una manta suave…
como una luz que no juzga.
Una luz que va sanando.

Ese color… puede cambiar…
puede volverse más cálido… más fresco… más claro…
más fuerte… más suave…
quizás lo acompaña una temperatura…
una textura…
un aroma…
algo agradable…
algo que te hace bien.

Y con cada respiración…
puedes darle la bienvenida a ese color…
o a esos colores…
adentro de ti.
Y van llegando… justo ahí…
donde tu cuerpo los necesita.

Porque los colores… también regulan.
También curan.
También reparan.

Y tú… puedes permitirte recibirlos…
como parte de tu sanación…
como parte de tu descanso…
como parte de tu forma única… de volver a ti.

Coloreando tu vida imaginando colores…
coloridamente sanando…
con cada
res
pi
ra
ción…
renovadamente… disfrutando…
tú sigues respirando…
y los colores… siguen llegando.
No tienes que hacer nada especial…
solo permitirte sentir,
porque tu cuerpo… ya sabe recibir.
Y tú… ya estás sanando.
Color a color…
respiración a respiración…
momento a momento.

Y cada vez que respiras…
te estarás pintando por dentro…
con lo que te hace bien.

Puedes quedarte un momento más…
en ese espacio coloreado…
donde ru cuerpo se reacomoda
Y tú energía se resetea

Y cuando estés list@…
puedes volver…
llevando contigo…
una sensación agradable…
que antes no estaba…
o notando…
cómo alguna incomodidad…
ha disminuido…
de forma saludable…
de forma amorosa…
de forma útil para ti✨🌈🫶🏻.

Mis letras, mis trances te acompañan si eso te hace bien a ti..
Lic. Psicología y Psicoterapeuta Especialista en Hipnosis

Es fácil… cerrar los ojos… unos segundos y luego abrirlos.Todos respiramos… incluso cuando no lo notamos.  Hay momentos ...
06/10/2025

Es fácil… cerrar los ojos… unos segundos y luego abrirlos.
Todos respiramos… incluso cuando no lo notamos.
Hay momentos simples… que no requieren explicación.
Y cuando los reconoces…
es natural… sentirte más presente.
Descubrirte… disfrutando más…
Tu respiras y respirar… es una forma de ir sanando.

Imaginar… un lugar seguro… puede ayudar.
Y en ese lugar…
tú puedes ir notando…
cómo el aire de ahí… es más amable contigo.

Y ahí… tú puedes soltar…
lo que no es tuyo…
lo que estaba de más…
lo que ya cumplió su función saludable…
o lo que tú… necesites soltar.

Porque ahora… dentro de ti…
hay más espacio…
para lo que te hace bien:
colores agradables…
sonidos agradables…
temperaturas agradables…
olores agradables…
creencias útiles,
pensamientos agradables, sanadores.

Y ese espacio sanador…
ya está contigo… ahora
Es tuyo,
es tu derecho de nacimiento
…es tu refugio.
Tu rincón íntimo…
donde la respiración es suave,
y el tiempo… se vuelve aliado.

Ahí… puedes quedarte un momento más…
sin prisa, sin exigencia.
Solo tú…
acompañad@ por lo que te sostiene saludablemente...

Y si lo deseas…
puedes volver a ese lugar…
cada vez que lo necesites.
Porque no está lejos…
está dentro de ti.

Respirar…
imaginar…
soltar…
recibir…
son formas de cuidar lo que eres.

Y tú…
ya estás cuidándote.
Aquí y ahora.
Con cada palabra que te acompaña.

Psicóloga Maestra en Hipnosis Ericksoniana
Rhona Fabiola

Y cuando cierras los ojos... puedes recordar que ya tienes lo más importante adentro de ti.... a ti mism@. Tu respiració...
05/10/2025

Y cuando cierras los ojos... puedes recordar que ya tienes lo más importante adentro de ti.... a ti mism@. Tu respiración, tu ritmo, tu sabiduría interna ... están aquí contigo AHORA.

Hipnosis para el cora 💜
Psic. Rhona

Café con alasHabía una vez una mujer que vivía en una casa en el bosque entre jacarandas, donde cada mañana se despertab...
20/09/2025

Café con alas

Había una vez una mujer que vivía en una casa en el bosque entre jacarandas, donde cada mañana se despertaba con el canto de un colibrí. No era un colibrí cualquiera: este llevaba en su pecho una pluma dorada que brillaba solo cuando alguien lo miraba con ternura y aceptación.

La mujer, llamada Lúa, tenía un don: podía escuchar los pensamientos de las plantas. Cada flor le contaba sus sueños, cada raíz le susurraba sus miedos. Lúa las ayudaba con gusto; quería que el jardín floreciera en todo su esplendor, y así era, porque hacía todo lo necesario para que cada quien tuviera lo que necesitaba. Pero a veces, Lúa se olvidaba de ella y no descansaba.

Una mañana decidió parar el reloj y darse tiempo para sentarse a tomarse su café con calma. Mientras ella disfrutaba sorbo a sorbo su café, observó que se acercó el colibrí y sin nada que perder, le pidió que le contara un cuento.

Para su sorpresa, el colibrí hablaba en metáforas y tenía un don muy especial, siempre aparecía en el momento oportuno cuando lo necesitaban. Así que le contó el cuento que necesitaba su alma:

—Había una vez un jardín invisible que solo aparece cuando alguien se atreve a descansar sin culpa.

Lúa cerró los ojos. Algo en su respiración cambió: ahora era más lenta, más de ella. Al abrir los ojos, vio un jardín flotante sobre su taza de café. Había flores susurrando pensamientos positivos, gemas preciosas que brillaban intensamente llenas de recursos dentro de un cofre de tesoros; árboles generosos que agradecían con oxígeno todo el dióxido de carbono que ella les enviaba; un arcoiris que al final llevaba a un pila llena de regalos elegidos especialmente para ella y una fuente que murmuraba: “Está bien ser tú”.

Ella respiró aún más profundamente, como quien da la bienvenida al alivio y la calma y exhaló como quien va soltando lo que no es de uno.

Desde ese día, cada vez que Lúa necesitaba que su jardín invisible floreciera, llamaba al colibrí con sus pensamientos, y este se detenía y le contaba otra historia. Por lo que el colibrí traía a su vida, decidió nombrarlo Alia: el colibrí que espolvorea alegría y paz.

Y así, entre rituales suaves y cuentos susurrados, Lúa cuidaba de su jardín interno, donde cada pensamiento era sembrado en calma y con mucho amor y cada acto de autocuidado, un abrazo incondicional a sí misma que le recordaba que también merece sentirse sostenida, que lo que ella necesita también es importante y que hay otras formas de coexistir ✨🫶🏻

Con amor
Fa

No tengo los derechos de autor de la imagen

La guardiana del silencioEn un rincón del mundo donde los relojes no marcaban la hora, vivía una mujer llamada Lúa. Su c...
19/09/2025

La guardiana del silencio

En un rincón del mundo donde los relojes no marcaban la hora, vivía una mujer llamada Lúa. Su casa estaba hecha de ramas que susurraban, y su jardín florecía solo cuando ella cantaba. No tenía vecinos, pero sí visitantes: mariposas que venían a escuchar sus pensamientos, luciérnagas que le iluminaban los sueños, y un gato que dormía sobre sus libros sin leerlos.
Lúa tenía un don: podía guardar silencios. No los silencios incómodos, ni los que duelen. Ella guardaba los silencios que sanan. Los que llegan después de un “no” dicho con amor. Los que se sienten cuando alguien se elige sin culpa. Los que nacen cuando el corazón se libera sin tener que explicar nada.
Cada noche, antes de dormir, Lúa escribía en su cuaderno de pétalos:
> “Hoy me elegí. Hoy me cuidé. Hoy descansé.”
Y entonces, el viento le traía un susurro. A veces era una voz que decía “gracias”. A veces era solo el sonido de su alma diciendo “aquí estoy”.
Una noche, llegó una visitante especial: una mujer que venía de un lugar donde el amor dolía un poco y se confundia con sacrificio, donde los límites se confundían con abandono, donde el descanso se sentía como traición y donde nadie la supo sostener de niña. Lúa la recibió con té de lavanda y una manta de palabras suaves.
Ya están empezando a sentirse cómoda gracias a las atenciones de Lúa cuando la mujer le dijo: -espera, tengo muchas cosas que hacer, no tengo tiempo para perder el tiempo—¿Y si me quedo aquí y alguien se enoja? —preguntó la visitante.

Lúa sonrió, y le ofreció una pluma dorada.
—Entonces escribe. Escribe tu verdad. Y deja que el enojo, pase como el viento, quien te ama de verdad le dará alegría que te cuides y seas amable contigo. Porque tú no viniste a sostener tormentas ajenas, viniste a florecer, a cuidarte y dar lo mejor de ti pero con límites saludables. El amor también dice no cuando es necesario, amar no significa renunciar a tu autonomía, tu bienestar y tu propia felicidad, tú también mereces alegría y paz como todos.

Esa noche, la visitante durmió en la hamaca de Lúa y se sostuvo a ella misma con el mismo amor que sostenia a los demás.Y por primera vez en mucho tiempo, soñó plácidamente con su propia voz, libre, clara, sin culpa.

Por Rhona Fabiola

No tengo los derechos de autor de la imagen.

Ayer me pasó algo que me dejó reflexionando. Estaba muy feliz porque era lunes y tenía muchas cosas por hacer, pero como...
22/04/2025

Ayer me pasó algo que me dejó reflexionando. Estaba muy feliz porque era lunes y tenía muchas cosas por hacer, pero como no tenía citas con doctores ni reuniones, iba a poder organizar mi semana y atender otros temas que estaban pendientes. Todo iba excelente hasta que, por querer abarcar un poco más, me salí de lo que yo ya había planificado y me empecé a sentir abrumada. Al principio me sentí abrumada pero dije: "No pasa nada, sí puedo". Luego, mientras preparaba mis comidas de la semana, me corté: una cortada grande en el pulgar izquierdo, por hacer varias cosas al mismo tiempo. Sí, me dolió un buen rato; parecía una escena de terror, la herida se calmaba un poco, pero luego se abría ligeramente con algún movimiento y volvía a sangrar mucho. Lo que me quedé pensando fue que, después de eso, aunque traté de continuar con el plan.ya no alcancé a hacer todo lo que necesitaba. Tuve que hacerlo despacito y con mucho cuidado para que la herida no se abriera de nuevo. Me quedé pensando que todo eso se hubiera evitado si tan solo yo hubiera dicho: "no puedo", hubiera puesto límites, si hubiera escuchado las señales de mi cuerpo y hubiera priorizado mis necesidades, que son tan importantes como las de los demás. Hoy, la herida amaneció mejor, pero todavía sangra un poco y tengo que seguir teniendo mucho cuidado para dejar que sane. Me hace pensar en las heridas que nos hemos hecho a lo largo de la vida y que, aunque pareciera que no fueron tan graves, sí nos afectaron, dejaron secuelas y requieren que nos demos el tiempo de verlas, de reconocerlas, de curarlas y aprender lo que tocaba aprender de ahí para evitar pasar por lo mismo de nuevo. Si el cuchillo me cortó, pero fui yo la que no tuve cuidado, y toca aprender a hacerme aún más responsable de mí, porque si yo no lo hago, nadie más lo hará por mí. Los tiempos están cambiando; ahora hay lugares seguros donde podemos ser escuchados, validados, apoyados y podemos aprender lo que haga falta aprender. Ya no tenemos que maquillar nuestras heridas para no incomodar, ahora podemos acercarnos a lugares seguros de forma prudente, donde podemos expresarnos, aprender a curarnos y valorarnos cada vez más. A veces uno lo que menos quiere es ir despacio, pero a veces es justo lo que necesitamos para reafirmar, las veces que sean necesarias, que el autocuidado nunca es negociable.

Con amor, Fa

Antes, creía que había algo mal con mis emociones y algunas personas me habían hecho sentir que mi sensibilidad era un d...
15/03/2025

Antes, creía que había algo mal con mis emociones y algunas personas me habían hecho sentir que mi sensibilidad era un defecto. Sin embargo, un día que necesité ser escuchada, me atreví a pedir ayuda, me equivoqué, tuve que volver a atreverme a abrirme a pesar del miedo y la desconfianza reforzada, hasta que un día inicié un proceso que ni yo sabía que era posible vivir, empecé a vivir un acompañamiento terapéutico cálido, seguro, empático, nutricio, fortalecedor que si, me ha llevado tiempo pero me ha permitido conocerme más, reconocer e identificar partes de mi que rechazaba e ignoraba, pues en algunas de ellas no las consideraba importantes porque estaban rotas y también he podido encontrar partes de mí que me han ayudado a ser resiliente y romper con algunos patrones que me alejaban de cosas que deseaba para mí.
No todos los momentos, días, semanas o meses son lindos, a veces, las experiencias me sarandean pero nada que ver con antes, incluso puedo reconocer que veces parecía estar bien cuando en realidad no lo estaba por dentro, esas partes estaban bien adormecidas pues así le convenía a todos, que yo siempre estuviera "bien" en lugar de estar como yo me sentía en realidad, en otros tiempos no los preparaban para saber que hacer con eso y lo que hacían era tapar el sol con un dedo para no tener que aprender a responder a eso, para no tener que tocar heridas que aún dolían.
He aprendido a sentirme, escuchar a mi cuerpo, mis emociones y a no minimizar o pelearme con lo que siento, a mirar mis heridas e irlas sanando con mucha paciencia y de una forma amorosa a unir parte con parte con hilos de oro, aprendiendo a unir y tratar mi propia historia con amor. Este proceso ha sido largo y a veces difícil, pero me ha enseñado a valorar mi sensibilidad y a aprender a encontrar fortaleza en mis vulnerabilidades.

Hoy sé, gracias a mi proceso, que mi sensibilidad es mi superpoder. Mi intuición y mi sistema nervioso me permiten saber si debo ir a la derecha o a la izquierda, si debo quedarme o irme, si debo parar o moverme, si debo priorizar más mi bienestar. Hoy sé que ser yo, con toda mi vulnerabilidad, es lo que me permite estar presente con todo lo que eso implica. Hoy sé que quiero estar en espacios donde me sienta segura de ser yo misma y que, gracias a mi sensibilidad, puedo conectar con el corazón de las personas que también están buscando un lugar seguro donde poder ser ell@s mismos y sentirse bien de abrirse incluso, si hay historias o partes que pueden dar vergüenza, pena o miedo dejar salir a la luz.

Hay una parte de mí que tiene un sueño, un sueño hecho de letras, sonidos, emociones, movimiento, colores lindos, compasión y amabilidad, antes no lo entendía solo lo sentía, ahora sé que lo que me da paz, me emociona, me llama y quiere ser compartido. Esta es mi forma de dar un pasito más a ese llamado en mi corazón al que le encanta poder ser libre. Me pregunto si aún recuerdas tu propio llamado, si aún recuerdas quien eres en verdad, tú, yo, podemos escuchar, el llamado de nuestro corazón, sé que da miedo, a veces es todo un proceso, como ir construyendo un puente que se va construyendo y afianzando pasito a pasito, pero en nuestras emociones está esa magia, esa energía irrepetible que nos permite ser nosotros mismos y descubrir nuestro propio superpoder.

Dirección

Mexicali Ii

Horario de Apertura

Lunes 2am - 9am
Martes 2am - 7am
Miércoles 2am - 7pm
Jueves 9am - 5pm
Viernes 2am - 8am

Teléfono

+5216861118138

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psicoterapia y Coaching de vida RF publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Consultorio

Enviar un mensaje a Psicoterapia y Coaching de vida RF:

Compartir

Categoría