08/10/2025
Nuevamente es octubre y seguimos haciendo conciencia sobre un diagnóstico oportuno y un tratamiento integral.
Llega octubre, mes internacional del cáncer de mama. La marea rosa volverá a inundar escaparates, campañas y redes, y justo el cáncer de mama —el más diagnosticado en el mundo— refleja bien estas paradojas.
Cada vez más investigaciones apuntan a lo que casi nunca se nombra: el entorno tóxico en el que vivimos y que condiciona nuestra salud mucho más de lo que admitimos.
El cáncer no es culpa de quienes lo padecen ni una fatalidad inevitable. Es una enfermedad atravesada por el sexismo, el racismo, la pobreza y la forma en que producimos y consumimos. Como escribió Anne Boyer: “es tan importante investigar los genes como el agua que bebemos”. Que sea más frecuente y mortal en contextos pobres no es azar biológico: es una decisión política.
El cáncer no solo revela lo que la ciencia aún no sabe, sino también lo que la política no quiere cambiar porque los intereses económicos vuelven a imponerse allí donde nuestra única prioridad es vivir.
Autora: Violeta Assiego