26/03/2026
SOBERBIA ESPIRTUAL
Bill W., escribe 2 artículos donde hace mención de este singular término.
El primero de ellos se llama Dios como nosotros lo concebimos: el dilema de la incredulidad, escrito en abril de 1961, los dos tan actuales como todos nuestros textos. Señala la importancia del dicho: “un Poder Superior a nosotros mismos”, algo más grande de lo grande de lo que yo me creía y aun me creo. Es la puerta de entrada del reino de la fe, para los incrédulos.
La mitad de los miembros de Alcohólicos Anónimos hemos pasado por esa incredulidad, nos parecía imposible llegar a tener esa fe efectiva ¿Por qué? Porque estábamos acostumbrados a tener exceso de fe, pero en nosotros mismos.
En un principio es en el grupo, más adelante en el padrino y llegamos a creer en un poder superior, sin prisas, la propia necesidad, las propias circunstancias, no la virtud, hace que uno se doble y a veces no de muy buena gana. Es como salir de una curva sin visibilidad que no nos permitía ver la autopista, señala que aunque uno se dedique a la práctica del resto del programa, cuando llegamos a este punto, vamos a tener una fe más amplia y profunda, una autentica dadiva. Se lamenta de que haya legiones de alcohólicos que desconozcan estas realidades de la vida de Alcohólicos Anónimos.
Dios como nosotros lo concebimos es la puerta de entrada a una variedad casi ilimitada de creencias y acciones espirituales. Nos habla de los importantes trabajos de la información pública y su creatividad ilimitada para cumplir con su objetivo.
La falta de fe dentro de la comunidad en general hace que en proporción de 3 que se quedan, 5 se van, nos señala que independientemente de la razón por la que se van, analicemos si no hubo el apadrinamiento adecuado, si los visitamos oportunamente, si no nos comunicamos adecuadamente con ellos.
Los que no se quedan detectan nuestra arrogancia espiritual, la soberbia y la agresividad. Tiene que ser como yo te digo o no te va a funcionar. Nos cuenta un relato donde 3 oradores o conferencistas “eran únicos por su tiempo y sabiduría” había un recién llegado y no aguanto. El relato de María y su esposo. La continua repetición de su experiencia espiritual.
El otro artículo tiene como título: La humildad para hoy. Escrito en junio de 1961.
Inicia comentando que para nosotros los humanos los absolutos son imposibles. Los seres humanos tendremos que acostumbrarnos a vivir y desarrollarnos en lo relativo. Solo aspiramos a conseguir la humildad para hoy, que queremos decir con esto y ¿cómo saber si la hemos encontrado?
La culpabilidad o la rebeldía excesiva nos conducen a la pobreza espiritual. Pero el orgullo espiritual nos podría empobrecer aún más. ¿Porque hace esta afirmación Bill W? La típica re inflación del ego del que deja de beber y empieza a cubrir sus responsabilidades olvidadas. Decimos o pensamos: “Yo tengo razón y tú no la tienes,”” Mi plan es correcto el tuyo está equivocado”,” Gracias a Dios que tus pecados no son los míos”,” Estas perjudicando a AA y te voy a para en seco”,” Cuento con la orientación de Dios, así que Dios está de mi lado”.
La auto justificación se nos da naturalita. No nos corresponde a nosotros condenar, tenemos que investigarnos a nosotros mismos.
¿Qué podemos hacer para reducir cada vez más nuestra culpabilidad, nuestra rebeldía y nuestra soberbia?
Bill W nos cuenta una historia que es una alegoría (ficción en virtud de lo cual algo representa o significa otra cosa diferente) Un camino que por un lado tiene una ciénaga pantanosa donde está la culpabilidad y la rebeldía. Al otro lado del camino el paisaje parecía estar más bello.
Los senderos cortos y sus atractivos, la mina de oro. La tentación permanente de s**o, prestigio, y poder, son pérfidas ilusiones. (Desleal, infiel, traidor). Algunos decidieron quedarse y tardaran en volver.
El autoanálisis poco realista La exageración por las virtudes. Otra vez como en la actividad. Sus consecuencias. Los pecadillos de un hombre recto. Era un artilugio preferido pero llega el momento en que no da resultado (mentira o maña para obtener un resultado) luego venia la culpa. La soberbia y la rebeldía cedían el paso a la depresión.
Todos tenemos trastornos emocionales de vez en cuando a mi parecer de dos tipos:
Unos se nos dan por las propias circunstancias y adversidades de la vida.
Otros provocados por la soberbia espiritual que nos hace regresar a las conductas anteriores, las de bebedor. Nos habla de los perfeccionistas, los extremos. Hace referencia del paso once:
“Buscamos a través de la oración y meditación, mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.” Humildad: Saber y hacer la voluntad de Dios. La estatura espiritual.