05/10/2021
El pensamiento positivo está muy lejano del concepto que se le ha otorgado en la actualidad.
En su mayoría se entiende por pensar que todo está bien y estar en modo alegría y "vibración alta" (por sintetizarlo de alguna manera).
Pero nada más erróneo que eso, los pensamientos positivos interactúan con la realidad a través del filtro de valores y convicciones que posee o elije cada persona.
Los valores pueden ser, por ejemplo:
Amor, libertad, confíanza, respeto, consideración, dignidad, dinero, apoyo, empatía, entre muchísimos más.
Y se habla de individuos porque los valores son muy personales y diversos de persona a persona. Y esto dependerá de su contexto histórico social, desarrllo individual y por supuesto de su estado de salud emocional, mental, físico y espiritual.
Comprendemos entonces que el pensamiento positivo ayudará a encontrar herramientas y soluciones para las vivencias del día a día, viendo con objetividad y sin prejuicios las limitaciones y también las fortalezas que se poseen, haciendo también una observación calmada y meditativa de cada momento, sin adelantarse a especulaciones fatalistas, ni tampoco colocándose cómo el centro del conflicto o suceso. Únicamente viéndose como un participante más del fluir de la vida, liberando de condenas y prejuicios a los semejantes y también liberandose así mismo.
Identificar tus valores, te ayudará a aumentar los pensamientos positivos que a su vez te conducirán a potencializar tus habilidades y conocer también tus capacidades.