28/02/2026
EL EQUILIBRIO ES NUESTRA RESISTENCIA QUE PRODUCE CONCIENCIA
¿Sabes cómo funciona una bombilla? La bombilla tiene convencionalmente un polo positivo y uno negativo, es decir, tiene un polo estático y uno dinámico. El que transmite los electrones es negativo o dinámico (cabeza), mientras que el receptor es positivo o estático (corazón).
Pero es la resistencia la que enciende la luz, un hilo metálico inerte que resiste, y que asegura que los dos polos no entren en contacto directamente, de lo contrario todo explotaría, es decir, no existiría nada, se hace un corto circuito. La resistencia, por tanto, crea la luz, permite que se manifieste. Exactamente de la misma manera, se manifiestan todas las cosas que están en la realidad pero también en nuestra alma. Si miras la bombilla no ves la resistencia, está llena de luz (por lo tanto nunca ves el problema, el trauma, el inconsciente, el alma) solo ves la luz externa, y de hecho vemos nuestros problemas en otros., en lo que nos rodea. Tomemos por ejemplo una fuerza negativa: IRA ... esta es dinámica, te lleva a la agitación, a moverte, la única forma de neutralizarla sería con poder extático (muchos beben o fuman porque estas constantes ralentizan el sistema nervioso): la persona espiritual en cambio medita, hace reflexión, pero si no la tienes dentro, como resistencia, estalla y da rienda suelta a la ira.
Si, por el contrario, con la reflexión pones en movimiento esta ira solo dentro de ti, la quietud se calma y la ira se neutraliza, te calmas: aquí está la resistencia (conciencia), de ahí la luz interior: la paciencia. Todas nuestras pasiones negativas funcionan de esta manera, pero realmente necesitas ser honesto contigo mismo, porque a veces no puedes mirar el problema real porque tienes miedo, porque es vergonzoso, así como te quema los ojos al ver la resistencia o la luz del sol, pero tienes que aguantar hasta deslumbrar y reconocerte en la oscuridad de tu propia miseria para dar vida a la positividad. Hay una razón por la que nuestra mirada no se enfoca en lo correcto y, por lo tanto, debemos estar decididos a mirarlo con verdad y serenidad.
Observar los eventos como tales, sin atarlos a la tensión emocional, es la forma de acceder a la manifestación real del gran Sistema que también nosotros creamos, que nos dio vida y que llamamos ENERGÍA: Existo porque Resisto, pero si le das un valor espiritual a la resistencia entonces resisto para iluminar mi existencia.