31/03/2026
En una ocasión vino a verme un hombre joven y me preguntó: Osho, ¿qué dices tú del matrimonio? ¿Debo casarme o no? Soy un buscador, un buscador de la verdad.
Le dije:
-Por favor, cásate.
Pero él me contestó:
-¡No me esperaba esto en absoluto! ¿Tú por qué no te casaste? He venido
aquí porque pensé que me dirías: «No, no te cases». ¿Tú por qué no te casaste?
-Porque nunca fui a preguntárselo a nadie, esa no ha sido mi forma de hacer
las cosas. Nunca le hice ninguna pregunta a nadie.
Por eso cuando estaba en la universidad mis profesores se enfadaban conmigo, porque siempre estaba
respondiéndoles, no preguntándoles. ¡Muy enfadados, naturalmente! Si le
respondes a un profesor se enfada. Fui expulsado de muchos colegios universitarios, me echaron, y el único crimen que había cometido era el de responder.
Incluso si preguntaba, la pregunta era tal que realmente era una respuesta, no una
pregunta. Los profesores estaban enfadados. Querían preguntas para poder
responderlas, porque conocían las respuestas.
Osho