28/01/2021
Independientemente de que el título del libro parece ser sensacionalista y que hay múltiples calificativos a lo largo del texto que podrían evitarse, el presente escrito va mas allá de una crítica al manejo de la pandemia en México, es una visión global sobre el manejo de esta pandemia a nivel mundial, sobretodo en las primeras páginas.
Vale la pena conocer esta visión del manejo de la enfermedad en los diferentes países, ya que destaca de forma objetiva los aciertos y fallos de la conducción de la pandemia en diversas naciones.
No es una crítica individual, sino que recopila las opiniones de los mejores epidemiólogos a nivel mundial, tratando de ser así lo mas objetiva posible.
Así mismo, muestra claramente el protocolo a seguir cuando se enfrenta una epidemia, es decir los principios básicos de la epidemiología, las medidas sanitarias que se han aplicado a lo largo de la historia y que han demostrado ser efectivas para este tipo de patógenos, así como el protocolo establecido para eventos de esta magnitud por las autoridades y expertos epidemiólogos a lo largo del desarrollo de esta disciplina científica.
La autora nos hace un relato resumido -paso a paso- sobre las tardías, poco transparentes e insuficientes acciones que se llevaron a cabo en México para “mitigar” la pandemia.
Por otro lado, remarca las características personales del Dr. López-Gatell (responsable del manejo de la pandemia en nuestro país). Personalmente, considero que pudo haber prescindido de tales opiniones para hacer mas objetivo el texto. Sin embargo, considero adecuado que quede registrado para la historia su reacción ante los múltiples cuestionamientos que se le han hecho frente a las acciones llevadas a cabo para mitigar la pandemia, esto con el objetivo de no repetir sus errores en el futuro.
Nos señala de forma objetiva los errores en el combate al COVID 19 en México, por ejemplo, el tener como meta “evitar la saturación de camas hospitalarias” en lugar de evitar los contagios. La apuesta debió ser SIEMPRE la prevención y la atención temprana. Tener camas disponibles en los hospitales jamás se tradujo en una disminución en las muertes.
La meta siempre debió haber sido DETENER LOS CONTAGIOS
Si las autoridades en salud han logrado aprender algo de sus errores, esperemos que ahora no le apuesten a “la vacunación” como la panacea en este combate. Debemos seguir apostándole a las medidas preventivas, tales como testeos masivos, aislamiento de infectados, uso obligatorio de cubre bocas y control de fronteras entre otros.
La última sección del libro es una reflexión personal sobre la propia experiencia de la autora como paciente de COVID 19 quien, mas allá de la científica, se muestra como ser humano, vulnerable y preocupada… pero con una gran entereza y confianza en salir adelante.
Concluye con que la pandemia ha traído sufrimiento y pérdida a nivel mundial, en una escala sin precedentes, pero ha exhibido también el valor, la calidad humana y la generosidad de muchos.
Resulta muy mezquino no aceptar los errores y retomar el camino… esperemos que este gobierno logre separar la soberbia y el orgullo que lo caracteriza y escuche las voces de quienes, con expertis en el tema, le aconsejan NO POLITIZAR la salud.
La salud es un derecho humano y los gobiernos están obligados a preservarlo
Les aconsejo leer este libro, formar sus propias conclusiones y usar cubre bocas, guardar sana distancia, y… si son autoridades en salud, testear a la población y aislar a los casos positivos.