06/02/2026
¿Sabías que…?
La Reina Victoria de Inglaterra no solo era la mujer más poderosa de su tiempo; era, posiblemente, la persona más influyente del planeta. Bajo su reinado, el Imperio Británico cubrió casi una cuarta parte de la tierra. Se decía que era el "imperio donde nunca se pone el sol".
Existe una anécdota fascinante sobre su vida privada. A pesar de tener a su disposición a decenas de sirvientes, ella elegía una rutina personal: ella misma ayudaba a su esposo, el Príncipe Alberto, a desvestirse al final del día. Le quitaba las botas y se encargaba de su cuidado físico.
Hoy, bajo el lente de la modernidad, esto podría juzgarse como "servilismo". Pero si lo miramos desde la mirada sistémica, podríamos descubrir algo distinto: la soberanía de la ternura.
En un mundo que nos empuja a la eficiencia y a la frialdad de las etiquetas, es necesario rescatar la esencia de lo que elegimos hacer por quienes amamos.
El arte de cuidar sin desdibujarse
Para que el cuidado no se convierta en una carga que agota, hay que poner la atención en tres pilares:
Cuidar vs. Cargar: Cuidar es un acto de presencia; es estar para el otro. Cargar es resolverle la vida al otro quitándole su propia fuerza. Para la Reina Victoria, quizá ese era el único momento donde podía dejar de ser "La Monarca" para ser simplemente una mujer en un vínculo de igualdad íntima.
La Elección sobre la Imposición: La diferencia entre el servilismo y la ternura radica en la autonomía. Cuando el cuidado es una elección libre —y no un rol impuesto por el género—, se convierte en un santuario privado.
La Circularidad: El cansancio extremo no viene de cuidar, sino de la soledad en ese cuidado. El amor nos nutre cuando la ternura circula de ida y vuelta.
"No vamos a dejar de cuidar, porque cuidar es lo que nos hace humanos. El desafío no es preguntarnos solo '¿qué necesito yo?', sino '¿qué tipo de vínculo estamos construyendo?'. Un vínculo donde la ternura es recíproca es una estructura que nos salva del naufragio."
¿A ti qué te genera esta imagen? ¿Crees que hemos perdido la capacidad de ver la ternura como un acto amoroso y no de debilidad?
¡TU IMPORTAS! En C7 Salud Mental estamos para escucharte. Reconocemos la dignidad de tu cuidado y la importancia de tu bienestar