12/04/2022
Descubre la importancia de las grasas en nuestra alimentación y las principales diferencias entre saturadas e insaturadas.
grasas buenas y malas
Existen diferentes tipos de grasas en los alimentos que consumimos. Solemos pensar que todas las grasas son "malas", pero eso no es del todo cierto. Lo principal es saber hacer una correcta selección de las grasas que consumimos a diario ya que nuestro cuerpo las necesita. Estos nutrientes son una de las principales fuentes de energía y algunas ayudan a mantener tu corazón sano. Por eso, tenemos que ser conscientes de la cantidad y de los tipos de grasa que comemos.
las grasas buenas
Las grasas insaturadas son las que llamamos "grasas buenas", ya que ayudan a cuidar el corazón. Son de dos tipos: poliinsaturadas y monoinsaturadas.
las grasas poliinsaturadas se encuentran, por ejemplo, en:
El pescado azul, como el salmón, las sardinas, o el atún (todos ellos ricos en omega 3)
Algunos aceites vegetales como
Las margarinas con alto contenido en grasa poliinsaturadas como Flora y Tulipán
las grasas monoinsaturadas se encuentran, por ejemplo, en:
El aceite de oliva
El aceite de coco
Algunos frutos secos, como las nueces de Brasil
El aguacate
las grasas malas
Las grasas saturadas y trans son las que llamamos "grasas malas". El exceso de grasas malas en la alimentación puede ser una de las principales causas de tener los niveles de colesterol elevados.
las grasas saturadas se encuentran, por ejemplo, en:
La mantequilla
Las carnes grasas y embutidos
Los quesos grasos
La leche entera y derivados
las grasas trans se encuentran, por ejemplo, en:
Las grasas lácteas y en la grasa de las carnes de el vacuno
Productos con grasas parcialmente hidrogenadas
Las grasas trans resultan más nocivas para el organismo que las saturadas, ya que, no solo aumentan los niveles de colesterol malo (LDL), sino que también disminuyen los niveles de colesterol bueno (HDL).
Formas de reducir el consumo de grasas saturadas:
Acostúmbrate a comprobar el contenido de grasas en las etiquetas de los productos. Elige los que tengan un contenido más bajo en grasas saturadas: lo ideal son menos de tres gramos por ración.
Sustituye las carnes grasas y salchichas por cortes magros, pescado
Consume al menos 2-3 veces por semana pescado azul como el samón, las sardinas, o el atún