01/11/2025
El duelo es un acto profundamente humano: no busca retener a quien partió, sino reconciliarse con la ausencia.
El el duelo con todo el dolor que sentimos cuando perdemos a alguien amado no es una enfermedad que curar, sino una experiencia que transformar y dar sentido.
Quien se queda, aprende poco a poco a mirar la vida con otros ojos, a reconocer que la presencia del otro no desaparece del todo, sino que se convierte en legado, en enseñanza y en amor que sigue habitando.
Porque al final, el duelo no se supera… se integra. Y en esa integración, encontramos la paz de saber que lo amado sigue vivo, ahora, dentro de nosotros.
Psic. Laura Talavera