02/01/2026
No sé por qué, pero el Año Nuevo me emociona, me sacude y me confronta. Este 2026 lo siento como un golpe fuerte de muchas cosas al mismo tiempo, cambios, decisiones, aprendizajes. Me siento ansiosa, sí. También un poco temerosa. Pero, por primera vez en mucho tiempo, me siento preparada.
Preparada no porque tenga todo claro, sino porque ya no huyo de lo que siento, porque he aprendido a sostenerme incluso cuando no entiendo el camino completo. Este año me enseñó a soltar expectativas, a respetar mis procesos y a aceptar que crecer no siempre es bonito, pero sí necesario.
Entro al 2026 con más conciencia, más límites, más amor propio y con la certeza de que no necesito tener todas las respuestas para avanzar. Solo necesito ser honesta conmigo, caminar con intención y confiar en que todo lo que venga, incluso lo incómodo, llega para acomodarme mejor.
Que venga lo que tenga que venir. Estoy lista para vivirlo con el corazón abierto y los pies bien puestos en la tierra. ✨