02/01/2026
Buenas tardes a todas las familias,
gracias por estar aquí, por regalar su tiempo, su presencia y su corazón.
Hoy no solo cerramos “Dibujando Sonrisas”
hoy honramos un proceso lleno de valentía, sensibilidad y amor.
Porque cada niña y cada niño que estuvo aquí se atrevió a mostrarse tal como es.
La infancia es un lugar de juegos y risas pero también
es el lugar donde se forman nuestras primeras creencias,
donde muchas heridas nacen, no por falta de amor,
sino por falta de herramientas emocionales.
Nadie nos enseñó a sentir,
nadie nos enseñó a nombrar lo que duele
ni a sanar lo que se guarda en silencio.
Por eso, en Volaré
buscamos niños que recuerden su valor,
niños que sepan que lo que sienten importa.
Cuando un niño entiende que es un diamante valioso,
aprende a cuidarse, a respetarse
y a no aceptar menos de lo que merece.
Y cuando un adulto sana sus propias heridas,
se convierte en un mejor padre,
no porque lo sepa todo,
sino porque ama con mayor conciencia.
A los papás que ya han vivido estos entrenamientos, gracias por confiar.
Y a quienes hoy apenas se están permitiendo observar este trabajo,
les decimos desde el corazón:
Sanar no significa que lo hicimos mal,
significa que estamos dispuestos a hacerlo distinto.
Hoy sus hijos nos recordaron algo muy importante:
que todos, sin importar la edad,
somos diamantes en proceso.
Gracias por permitirnos acompañar a sus hijos,
gracias por abrir el corazón
y por seguir dibujando sonrisas,
en casa, en familia y en la vida.
Muchas gracias y feliz año nuevo